BUENOS AIRES.- La CGT de Hugo Moyano manifestó su "rechazo" a la decisión del Gobierno de plantear la suspensión de la personería gremial de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), presentada ante la Justicia por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y reclamó que "se utilice el diálogo social para superar los diferendos que puedan existir entre la conducción de la empresa y los trabajadores".
En un comunicado firmado por Moyano, Julio Piumato y Juan Carlos Schmidt se indicó que "no es una medida acertada" y remarcaron que "los trabajadores, y en especial los técnicos aeronáuticos fueron los que más lucharon cuando Aerolíneas era absurda e indecorosamente vaciada durante los gobiernos neoliberales de Carlos Menem y de Fernando De la Rúa".
"Por eso, resulta impensable que los trabajadores aeronáuticos, que lucharon a través de sus organizaciones gremiales desde siempre en defensa de nuestra línea aérea de bandera, pretendan hoy causar daños irreparables que pongan en peligro su normal funcionamiento. Si hay controversias entre los trabajadores y la dirección de la empresa, estas deben solucionarse por el diálogo, debiendo exigírsele a la patronal un mayor compromiso para la resolución de los conflictos", concluyó la nota.
En tanto, el secretario general de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA), Ricardo Cirielli, insistió en que ese sindicato "no hizo ningún paro" contra Aerolíneas, y criticó duramente la decisión del Gobierno de pasar el control aéreo a manos de la Fuerza Aérea.
"Nosotros no hicimos nada. No hubo ningún paro. Si hubiéramos hecho alguna medida de fuerza, lo lógico hubiera sido salir a decirle a la empresa qué estábamos reclamando", sostuvo.
Cirielli rechazó la decisión del Gobierno de que la Fuerza Aérea vuelva a hacerse cargo del control del tráfico aéreo. "No estoy de acuerdo con esa medida. Cuando el control estuvo a las órdenes de la Fuerza Aérea hubo varios accidentes fatales. Esto es un retroceso, una claudicación de la presidenta, Cristina Fernández", evaluó.
En ese sentido, consideró además que la disposición oficial "es una demostración de que no saben solucionar los problemas. Por su parte, el secretario general adjunto de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Rafael Mella, aseguró que no se siente condicionado por la embestida del Gobierno, y sostuvo que su sindicato mantiene una actitud responsable en la representación de los trabajadores de oficinas, mostradores y rampas. "Vamos a hacer todo lo que tengamos que hacer, pero entendiendo que esta fuente de trabajo, esencial para nuestro país, hay que cuidarla y tratar de que se administre bien, que se permita desarrollar una empresa aérea para los argentinos", indicó. (DyN-NA)