El primer tiempo fue un sinfín de frustraciones y mala onda, y casi todas se referían a Messi. "Tener al mejor jugador del mundo y perder por uno a cero en el primer tiempo es como comprar la mejor rotativa del planeta y salir tarde", se escuchó en la Redacción, después del "¡Golazo (en contra) de Mascherano!" y previo a una serie de encendidas afirmaciones sobre las razones por las que no hay equipo y por las que desde 2006 la Selección no da ni esperanzas. El entretiempo pasó con especulaciones sobre el futuro de Sabella. En la segunda etapa todo cambió con el gol de Messi. Una sensación de alivio y de fuertes expectativas creció hasta llegar a gritos de pasión con los últimos 15 minutos y el segundo gol. Messi dejó de ser pecho frío para volver a ser el mago. Uno de los detractores del primer tiempo se retiró enojado, pero en silencio. Es que todos habían pasado del odio al amor.