Papá dame plata para comprar cohetes, dice el niño insistentemente. Antes de meter la mano al bolsillo, el padre mira el calendario y exclama: ¡Cómo se ha ido el año! Sí, a este 2011 le quedan exactamente 45 días. Su esposa vuelve del centro de la ciudad y agrega más datos a este anticipado fin de año: Viejo, no te imaginas de linda que están las vidrieras. Esa es otra señal de que el hombre tendrá que meter la mano en el otro bolsillo para quemar el dinero en otras fiestas que preanuncian un alto consumo, como si en vez de finalizar el año, se acabara el mundo. En efecto, la ornamentación en los comercios del microcentro y en algunos shoppings ya es propio de la Navidad. Sí, a un mes y medio de finalizar el año. Nadie quiere quedarse afuera de las fiestas que vendrán bien alimentadas, con no menos de $ 3.000 millones circulando en el circuito financiero tucumano. Esa cifra es hasta dos y tres veces más que el movimiento mensual promedio.

El año se consume, pero en el único lugar donde las horas no pasan volando es en el trabajo. ¿Quién no está pensando ya dónde irse de vacaciones? Soñar no cuesta nada; planificarlas sí. Pero, dicen que el placer del descanso, no tiene precio. Papá, dame plata!!!