Cada día, desde Colombres llegan voces a favor y en contra del comisionado rural, Manuel Daniel Hernández. Por una parte, dos vecinos del pueblo, Ramón Rodríguez y Enrique Werner (quien además es empleado de la comuna), les solicitaron al gobernador, José Alperovich, y al presidente subrogante de la Legislatura, Regino Amado, la intervención de la delegación rural. Además, otro grupo de personas oriundas de esa localidad visitó LA GACETA para expresar su malestar con la gestión actual.

Por otro lado, otros vecinos se contactaron con este diario para defender al comisionado rural. "(Hernández) le brinda ayuda a mucha gente. Si alguien le transmite una necesidad, él entrega dinero, medicamentos y hasta colchas. Quienes hablan mal de él son unos desagradecidos", remarcó Norma Alicia Banegas, quien se acercó a LA GACETA para dar su punto de vista.

Minutos antes, habían estado Fátima Delgado, Zulma Cancino, Cristian Acuña, Cintia Cancino y María Correa, quienes afirman atravesar un grave problema habitacional y aseguran que aún no tuvieron respuestas por parte de la comuna. "Una empresa nos cedió las tierras; pero el delegado no cumplió con su parte. Faltan las obras de los servicios. Él se había comprometido, pero sin dudas fueron promesas de campaña", dijo Acuña. Cintia Cancino, por su parte, dijo que ella también recibió las "ayudas" de $ 50 firmando formularios de pago en blanco. "Le pregunté en la cara al delegado si con ese dinero él podría alimentar a su familia", aseguró la mujer.

Por otra parte, Rodríguez y Werner hicieron las dos presentaciones formales ante el Ejecutivo y el Legislativo para pedir la intervención de la comuna debido a la "gravedad institucional" que atraviesa la delegación.

Pero hay quienes piensan distinto, como el matrimonio Mario Valdez y Susana Alderetes. "Yo trabajo en la comuna. Soy empleado y siempre este tipo de situaciones se plantean. Son políticas", dijo Valdez. "Es muy desagradecido lo de esas personas, después de todos los favores que Hernández ha hecho", añadió.