Juan Carlos Carol forma parte de la historia grande de San Martín y es una palabra autorizada para analizar la crisis que atraviesa la entidad de La Ciudadela. "Creo que debe haber una renovación después de la renuncia de Rubén Ale. Además, Abraham Salame llegó sin querer a ese puesto y por los hechos acontecidos últimamente, le está haciendo mucho daño al club. Todos en la vida tenemos nuestros ciclos y considero que esta gente ya lo cumplió en el club. Es grave que Salame, que no tiene historia para ser presidente, no quiera irse cuando el hincha se lo está pidiendo por favor", expresó uno de los máximos ídolos que tuvo la hinchada "santa".

Los ojos de Carol se humedecieron cuando se refirió lo que San Martín significa para el hincha. "San Martín es pueblo. Por eso nunca se caracterizó por tener muchos socios. Nacimos como pueblo y nos vamos a morir como tal. En mis comienzos, los hinchas se subían a un camión y viajaban 10 horas para ver al equipo, por caminos que daban lástima. Y no creo que Salame haya hecho este sacrificio por San Martín. Mi querido club tuvo excelentes presidentes que lo hicieron grande", argumentó.

También se refirió a los dichos de Salame, que consignó que Carol fue el primer jugador que le embargó la recaudación a San Martín. "A esas declaraciones las tomo como de quien viene. Salame no tiene identidad para decirme esas cosas. Nunca lo vi dentro del estadio o de un vestuario. No sabe nada de la historia del club. En mi época, no había fútbol profesional. Lo único que podíamos cobrar eran premios por partido ganado", señaló.

"Los que tienen años en el club saben que fui una persona que le dejó ganancias a San Martín. Cuando me vendieron a Peñarol, en 1960, lo hicieron por una suma sideral. El 15% que me correspondía se lo doné al club. Quisiera que Salame se tome el tiempo necesario para revisar los libros de actas de ese año y verá que lo que digo es verdad", agregó.

Sobre los cheques que aduce Salame, Carol aclaró que se generaron por una deuda que viene de su época de técnico. "Fueron tres cheques que me dio el club a cuenta de los sueldos que me adeudaban. Uno de ellos lo negocié en una entidad crediticia y ?rebotó? por falta de fondos. Como en esos tiempos no tenía la plata para canjearle el cheque es que reclamaron judicialmente su cobro y allí apareció que era yo quien le hacía el embargo al club, porque el valor estaba a mi nombre", explicó.

"Si este personaje supiera que aún tengo en mi poder los otros dos cheques y un pagaré que me entregaron y que nunca reclamé su cobro por agradecimiento al club que colaboró para terminar la casa a donde vivo actualmente. Eso fue en 1968", concluyó el "Burro" Carol.