RIO DE JANEIRO.- La gobernación de Río de Janeiro, junto con diversas fuerzas de seguridad del país, asestó ayer uno de los golpes más duros al narcotráfico al ocupar en forma pacífica la mayor favela del país, Rocinha, y las comunidades vecinas Vigidal y Chácara do Ceu, en el marco de la operación "Golpe de Paz".

"Rocinha, Vidigal y Chácara do Céu ya están bajo nuestro control", dijo el jefe de la Policía Militarizada, coronel Alberto Pinheiro Neto, en declaraciones que sintetizan el fin de una situación que llevaba décadas en esos asentamiento de más de 100.000 habitantes. El operativo, que movilizó unos 3.000 efectivos policiales y militares, no sólo terminó con el dominio del crimen organizado en las barriadas, sino que puso fin a una red de lucrativas agrupaciones que llevaban adelante, entre otros grupos, la cuadrilla Amigos de los Amigos (ADA), liderada por Antonio Bonfim Lopes (alias Nem), capturado el jueves pasado.

Según el diario "O Estado de Sao Paulo", en los últimos años los negocios ilícitos en Rocinha pasaron a ser empresas millonarias que operaban en diversos sectores -como el transporte público y las agencias de turismo-, gracias a la instalación de refinerías de cocaína, que multiplicaron las ganancias obtenidas hasta entonces con la venta de marihuana. Se estima que esas empresas facturan semanalmente cerca de 2 millones de reales (U$S 1,2 millón).

Otros negocios de los traficantes eran el cobro de una cuota a prostíbulos y clínicas de abortos clandestinos para eludir la fiscalización policial -gracias a sus contactos con policías corruptos-, y la venta de Éxtasis, la cual era distribuida en fiestas "rave" y discotecas de la ciudad por jóvenes de clase media que se comunicaban con los traficantes a través de Facebook. (DPA)