Después de la elección nacional, en la cual logró retener la banca de diputado y consiguió que Ricardo Alfonsín resultara segundo en esta provincia (en el país salió tercero, detrás del socialista Hermes Binner), toda la atención del radicalismo tucumano ahora está puesta en la conducción del partido.
La división partidaria se evidencia en los dos bloques que formaron sus cuatro legisladores: el de Roberto Sánchez y Federico Romano Norri, y el de Ariel García y Silvia Elías. Aunque juran que la relación es de cordialidad, puertas adentro del partido ambos espacios ya se mostraron los dientes.
El espacio de Sánchez y Romano Norri, vinculados con Rubén Chebaia, peleará contra el de García y Elías, aliados del senador José Cano y del diputado electo Luis Sacca.
Romano Norri dijo que su mandato de presidente de la UCR vencerá el próximo domingo, y que este viernes efectuará la entrega formal de la conducción partidaria a la mesa de la convención provincial, presidida por Brígido Ibarreche. Este organismo es el que definirá la fecha de la elección de renovación de autoridades, y se estima que esta será a fines de marzo.
"La mesa de la convención va a hacerse cargo del partido y conversará con todos los sectores a los efectos de aunar criterios. En tres meses hemos tenido cuatro elecciones. Mi idea era que antes de fin de año quedara definido el tema (de la conducción), pero hay que escuchar a todos; manejarnos conforme a lo que establece la carta orgánica", aseveró Romano Norri, en diálogo con LA GACETA.
El legislador anunció que el viernes ofrecerá un balance de su gestión de dos años al frente de partido, a la que se añaden los casi dos años anteriores en los que había sido interventor. Y admitió que en el partido hay sectores en puja. "Es una lucha legítima, pero siempre con diálogo y en buenos términos. Siempre pensando en el partido. Quizás uno tenga visiones diferentes del partido que queremos, que necesitamos", dijo el legislador.
A su vez, Ibarreche explicó que la mesa de la convención se encargará de la transición hacia una nueva gestión partidaria. "Esperamos que este período sea corto y bueno para el partido. Llamaremos a todos los representantes de las líneas internas", aseveró.
Ibarreche afirmó que su espacio, Cambio Radical -aliado a Vanguardia Radical, del ex edil Raúl Moreno-, en el que están Jorge Chehín y María Ester Zelaibe, entre otros dirigentes, también tiene expectativas dentro de la nueva conformación de autoridades. "Son momentos en los que uno tiene que proyectar una discusión partidaria para adentro, que no declame sino que practique vocación de poder. Antes de gobernar una comuna, el municipio o la provincia hay que gobernar el partido", aseveró.
Y en el acto lanzó un mensaje para los otros sectores internos: "yo no soy lacayo de nadie. Tengo mi visión particular de lo que debe ser un partido político. Y voy a dejar el ?cuero? en la cancha para eso. No respondo ni a Cano ni a Sacca. Creo que esto ha quedado bien en claro en la interna (del 12 de junio). Sin perjuicio de ello, hemos apoyado al contador Sacca y a toda la lista. Pero en el partido tenemos autonomía y vuelo propio para conducirlo", se jactó Ibarreche.