BUENOS AIRES.- Suspensiones masivas de vuelos internacionales, discusiones en los mostradores entre los damnificados (miles de extranjeros, turistas en su mayoría) y el personal de la compañía y furiosas peleas entre el Gobierno nacional y los gremios son algunas de las numerosas consecuencias que provocan las disputas sindicales que se están registrando en Aerolíneas Argentinas (AA), la empresa aerocomercial de bandera que presta servicios de cabotaje e internacional hacia diferentes destinos. Se trata de la misma compañía aérea que, año tras año, arroja un "rojo financiero", una pérdida cierta de varios millones de dólares.
El Gobierno nacional acusó al gremio de hacer un "paro extorsivo" en AA y anunció que hoy pedirá a la Justicia la quita de su personería gremial, tras lo cual el sindicato observó una "intencionalidad política" en el anuncio y volvió a cuestionar la gestión del oficialismo en la compañía.
¿Es verdad que la presidenta, Cristina Fernández, ordenó suspender todos los vuelos al exterior de sábado y domingo, irritada con la férrea resistencia que plantea Ricardo Cirielli, líder de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA)? Todo indica que es cierto -lo apuntan algunos medios nacionales-, ya que los ministros de Trabajo y Planificación Federal, Carlos Tomada y Julio De Vido, respectivamente, anunciaron a través del canal de noticias "C5N" que el Gobierno pedirá a la Justicia sanciones para el gremio, como "declarar ilegal" la medida.
Los funcionarios también detallaron que las acciones del Gobierno fueron dispuestas desde Santa Cruz por la jefa de Estado, quien, según De Vido, los instruyó "a tomar todas las medidas administrativas y recurrir a la Justicia para que los servicios sean prestados con todas las garantías". La Presidenta "cree que es un paro encubierto, absolutamente injusto y sin ningún motivo", acotó De Vido.
El ministro dijo, que "realmente no hay ningún reclamo por parte de los trabajadores de APTA que amerite una situación de conflicto como la actual".

¿Inseguridad?
¿Es cierta su denuncia sobre irregularidades que detectaron los técnicos como fallas en hangares y en trenes de aterrizajes vencidos en aviones? "No sé qué es un paro encubierto", acotó Cirielli, y señaló que en la empresa "hay que hacer inversiones y cumplir con las reglas aeronáuticas", tras lo cual cuestionó la gestión de Mariano Recalde (presidente de AA) por su falta de experiencia ejecutiva y carencia de inversiones. 
"Me llama la atención, porque debe haber alguna intencionalidad política detrás de esto", advirtió el sindicalista por radio "El Mundo", horas después de haberle asegurado a radio "Mitre" que en la CGT también "están en desacuerdo con la gestión de Aerolíneas Argentinas porque (a la empresa) nos costó mucho recuperarla".
Cirielli criticó duramente la dirección de Recalde, militante de la agrupación kirchnerista "La Cámpora", y dijo que sobre el tema había "conversado últimamente con Hugo Moyano y con el jefe de la CGT 'Azul y Blanca', Luis Barrionuevo". "Ellos están apoyándonos a nosotros", afirmó.

Presiones
Además, advirtió que por más que haya presiones de funcionarios, "los técnicos van a cumplir siempre con las cuestiones de seguridad y no van a hacer caso a sacar un avión bajo el mínimo de seguridad". "También estamos a la espera de que Recalde diga donde están los U$S 2.100 millones (presupuestados para AA) y las inversiones", añadió. (NA-DyN-Especial)

Los perjudicados
Miles de pasajeros quedaron varados por la medida, que alcanzó a las partidas y arribos de Barcelona y Madrid (España), Miami (Estados Unidos), Bogotá (Colombia), Caracas (Venezuela), Sydney (Australia), Roma (Italia) y México. Un médico, una madre con su pequeña hija en brazos, profesionales que debían estar en su país para trabajar hoy y una mayoría de turistas integraron el grupo de los perjudicados por la pelea Gobierno-sindicato.

Los controladores
El conflicto comenzó el viernes en el Aeroparque. Primero fue por la presencia de cenizas volcánicas que afectaron los vuelos hacia algunas regiones del país; luego, 150 vuelos fueron cancelados. El Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días frente a las medidas de fuerza de los controladores aéreos, nucleados en la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa).