El ministro brasileño de Trabajo, Carlos Lupi (foto), le pidió disculpas a la presidenta, Dilma Rousseff, por haber afirmado que "sólo a balazos" lo sacaban de su puesto. "Fui exagerado y agresivo, no fue mi intención, yo te amo", sostuvo el dirigente del Partido Demócrata Laborista (izquierda) que forma parte de la coalición de Gobierno, al dirigirse a la mandataria. "Corrupción dentro del Ministerio de Trabajo, de mi partido, no hay. Afirmo: no hay, y aquellos que están afirmando que existe deben probarlo", sostuvo al comparecer ante la comisión de Fiscalización y Control de la Cámara de Diputados, donde está siendo investigado. La revista Veja vinculó al asesor especial del ministro, Anderson Alexandre dos Santos, con una presunta red de sobornos a ONG que fueron contratadas por ese Ministerio. (AFP)