Los familiares de Maximiliano Maldonado, el niño de ocho años que fue baleado el domingo por la noche en la zona de avenida Solano Vera y el camino de Sirga, en Yerba Buena, reclamaron esta mañana frente a la sede municipal.
Maxi, según se supo, permanece estable aunque en estado muy delicado, con respiración asistida en terapia intensiva.
Los manifestantes llegaron a la Municipalidad de Yerba Buena alrededor de las 10.30 pero, según dijeron a LA GACETA, el intendente Daniel Toledo se negó a atenderlos.
"Lo único que queremos es que nos escuche pero en vez de recibirnos se metió en su oficina y pidió una guardia policial", dijo Marcos Escacena, uno de los familiares de la víctima. LA GACETA ©