WASHINGTON, Estados Unidos.- Con un nuevo voto negativo a dos créditos -finalmente concedidos- del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Gobierno de Barack Obama ratificó ayer su decisión de sancionar a la Argentina por incumplimiento de compromisos internacionales. Así lo informó el diario "La Nación".

La ratificación de la presión contra el país se produjo apenas cuatro días después de que los presidentes Obama y Cristina Fernández de Kirchner mantuvieran un encuentro cara a cara, considerado por la Casa Blanca como una oportunidad importante para encauzar la relación, luego de los altibajos que había sufrido en el pasado reciente.

Según pudo saber el diario porteño, los dos créditos a los que se opuso Washington suman, en conjunto, U$S 33 millones. La particularidad es que uno de ellos, por U$S 13 millones, está destinado a financiar un programa de mejoras en el Ministerio de Economía, que maneja el gestor del curso económico en el país y vicepresidente electo, Amado Boudou.

El otro préstamo, por U$S 20 millones, fue tramitado para financiar la construcción de centros logísticos en las localidades bonaerenses de Pilar y Escobar. En todos los casos y al igual de lo que venía ocurriendo en las últimas semanas, los desembolsos fueron aprobados por el directorio, a pesar del voto en contra del principal financista de la entidad multilateral.

Sin embargo, este nuevo voto negativo confirma la estrategia de Washington en el sentido de mantener la presión hasta tanto la Argentina atienda los reclamos que se le hacen en materia financiera. La presión apunta, sobre todo, al pedido de que el país pague a sus acreedores internacionales y honre las sentencias que le fueron adversas en el tribunal arbitral del Banco Mundial (Ciadi).

Con los dos créditos tratados ayer, ya son cuatro los préstamos del BID para la Argentina a los que se opuso Washington, por un importante conjunto de 260 millones de dólares. Ninguno de ellos fue rechazado, gracias al voto positivo de otros países de la región. (Especial)