ESCUELA CERRADA
La localidad de Alto de Medina, Burruyacu, cuenta con una escuela cerrada desde hace algún tiempo, ya que asistían sólo cuatro niños. Ahora hay 13 chicos en edad escolar, los cuales tienen que asistir a la escuela de Río Nío, distante a 25 kilómetros de sus casas. Si bien los lleva y los trae una combi enviada por el Gobierno, tienen que levantarse a las 6 de la mañana, aun con el frío del invierno y transitar por esos riesgosos caminos de montaña todos los días. Frente a ello, los padres pedimos al gobernador y a la ministra, que quizás no estén informados del tema, que se reabra nuestra escuela Diego León de Villafañe para el próximo año lectivo. El edificio de la escuela está en perfectas condiciones e incluso cuenta con energía eléctrica y con comodidades para que las maestras puedan quedarse de lunes a viernes.
Josefina Gordillo, J. Usandivaras
y otras firmas
Alto de Medina
Burruyacu-Tucumán
LA RUTA 307
Tuve que bajar de urgencia por tener un familiar internado en terapia intensiva. El viaje desde Tafí del Valle a la ciudad duró cuatro horas y algo más. Una vez más, esa ruta está siendo parchada por un costo de $220 millones; es inadmisible. Hace décadas que dinamitan la montaña, cortan, ensanchan, asfaltan, etcétera. La inseguridad y peligrosidad por los vuelcos de autos ostentosos con vidrios polarizados que circulan a excesiva velocidad sin control alguno, la circulación de enormes camiones con acoplados pesadísimos y choferes inexpertos que no saben calcular cómo tomar una curva, así como el excesivo tránsito atenta contra la vida de todos los que la circulan por allí. Con ese importe que dicen costará, tendríamos que tener ya una autopista siglo XXI hasta los valles.
María Padilla
gigi_padilla@yahoo.com.ar
LA GUERRA SUCIA
En respuesta a la carta de Marcela I. Rodríguez, del 4/11, le informo que los miembros de las organizaciones no han sido juzgados en su totalidad. Algunos fueron indultados al igual que los militares, siendo ese mismo indulto anulado sólo para los militares por ser considerados sus delitos de lesa humanidad. Recuerdo que el artículo 7º del Estatuto de Roma, aprobado por nuestro país, dice que los crímenes de lesa humanidad pueden ser cometidos por un Estado o una organización. Se equivoca la lectora al decir que los terroristas ya cumplieron con la sociedad los "errores" que cometieron. Hay contabilizadas más de 18.000 víctimas del terrorismo subversivo que claman justicia y cuyos victimarios no han sido juzgados. En noviembre de 2007, el fiscal general de Rosario, Claudio M. Palacín, consideró que el secuestro por 372 días, con detenciones en centros clandestinos llamados por los terroristas "Cárceles del pueblo", torturas y asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure -ocurrido en 1974- puede ser considerado crimen de lesa humanidad y, por lo tanto, resulta imprescriptible. Hay que tener en cuenta que los asesinos de Larrabure y miles más nunca fueron juzgados. No trato de instalar ninguna teoría, aquí en Argentina hubo un solo demonio: el terrorismo que se llevó vidas inocentes de ambos lados. Asimismo los crímenes del terrorismo comenzaron en 1970 mucho antes de la creación de la Triple A. La mayor parte de ellos fueron cometidos entre el 25/5/73 al 24/3/76 durante el gobierno constitucional peronista en el cual el terrorismo subversivo perpetró uno de los secuestros más rentables de la historia a los hermanos Born por el que cobró 60 millones de dólares. Según la inolvidable sentencia del juicio a las Juntas Militares las muertes producidas por el terrorismo, que para nada constituyen errores, llegan a 1.501 y a 21.642 los atentados. Lamento que haya gente que no entienda tal como quedó plasmado en aquella ejemplar sentencia que en la Argentina: "Sí hubo una guerra interna iniciada por las organizaciones terroristas contra las instituciones de su propio Estado".
Alejandro Olmedo Zumarán
olmedozumaran@hotmail.com
SERVICIO DE EMERGENCIAS
Quiero felicitar a la periodista Lucía Lozano, por el excelente articulo del 6/11. Lo único que faltaría a mi criterio, es ver qué sucede en los hospitales de cabecera de Tafí del Valle, Famaillá, Monteros, Aguilares y Alberdi (entes derivadores únicamente) y que nosotros llamamos familiarmente postas sanitarias. Haciendo hincapié en dicho articulo, quiero hacer conocer a la ciudadanía que en nuestra Monteros existe un servicio de emergencia, instaurado por el Subsidio de Salud. Desde su instalación, que fue bienvenida por el eficiente servicio que presta con sus médicos y paramédicos, resulta que en vez de atender las 24 horas, como en un principio, únicamente lo hace entre la 7 y las 22, horario en que parten las ambulancias a Concepción. Y es allí donde hay que recurrir por una emergencia medica vía telefónica mediante, con la consiguiente demora que significa viajar 20 km para atender a él o los pacientes. Este servicio es para todos los afiliados del Subsidio de Salud del departamento de Monteros. Y como dice la periodista Lozano, desgraciadamente, las complicaciones surgen en horas de la noche, y con este servicio nos sentíamos realmente protegidos por la calidad de los profesionales que lo integran, y que en la actualidad, a partir de las 22 hacen su base en Concepción. Sería interesante que se volviera a la normalidad.
Raúl Conrado Medina
conrimedina@hotmail.com
EL MODELO k (i)
Resulta llamativo que quienes desde la vereda opositora se escandalizan ante la llamada "falta de libertad de expresión" en la Argentina tienen la manifiesta intención de descalificar a quienes pensamos distinto, siendo que somos una muy amplia mayoría, razón por la cual escribo estas líneas con el solo objeto de expresar mi total acuerdo con la carta del lector Oscar Beltrán (5/11) sobre la realidad del país. Sé que muchos no estarán de acuerdo con lo que piensa Beltrán (por ejemplo quienes le respondieron el 8/11), pero me reconforta saber que muchísimos más somos los que sí estamos de acuerdo. Aliento al Beltrán a seguir expresándose ya que es derecho democrático irrenunciable a pesar de que seguramente trataran de descalificarlo, cosa que no ocurre cuando alguien se expresa en contra del Gobierno. No leí cartas donde algún partidario del oficialismo u opositor cuestione el Panorama Tucumano del 5/11, de Fernando Stanich, donde, entre otras cosas, se mete a todos en la misma bolsa diciendo que "la militancia política y el ser opositor u oficialista se han convertido en una tarea sólo apta para ventajistas, para prepotentes, en muchos casos. Pero, fundamentalmente, para aquellos que encuentran en el descaro una virtud", es decir que para el periodista Stanich, no existe gente de bien en la política ni oficialista ni opositora, cosa con la cual estoy en total desacuerdo. No hay dudas de que en todos los tiempos se encontrarán opiniones y puntos de vista diferentes, pero la verdad es que para quienes apoyamos esta gestión de gobierno ya nos resulta bastante incómodo sentir que cada vez que nos expresamos somos descalificados, y sospechados de acomodados con el Gobierno o beneficiarios de algún plan o alguna beca. Aclaro que no es ni por lejos mi caso, y lo que es peor es que quienes descalifican se rasgan las vestiduras en pos de la "libertad de expresión" como lo manifiesta una de las cartas del 8/11.
Joaquín E. Apud
joaquinapud@hotmail.com
EL MODELO K (II)
Es probable que la Argentina sea un país con buena gente, lo que sí es seguro es que existe un país con sus habitantes divididos. Por un lado, los que están en la pobreza, la ignorancia, excluidos y violentos; por el otro, los que sienten temor respecto a su seguridad y sus pertenencias y tienen desconfianza acerca de su situación económica. Desde los discursos, los relatos y hasta en los hechos, no pocas veces se ha procurado que no existan más los excluidos de todo, no haciéndolos desaparecer, sino bregando para que asciendan por lo menos un escalón más en la pirámide social. En estos tiempos le ha tocado al kirchnerismo, que es fundacional, único, ejemplo, etcétera, si se tienen en cuenta los relatos, informes cualitativos y estadísticos, propaganda masiva y resultados eleccionarios, hacer abarcativas, del primero al último, las mieles de la bonanza económica, social y cultural. Para que no haya dispersión en el entendimiento, hoy corresponde tomar en consideración un solo concepto no bien dimensionado y mal ocultado: la inflación. En el modelo K, el gasto público es el motor de la economía, por lo que el incremento incesante del gasto público improductivo no puede dejar de estar presente; al quedar exhaustos los recursos regulares, se apela a las reservas y a fondos destinados a objetivos específicos; luego se debe recurrir a la emisión no programada (¿dónde queda la previsibilidad?), con la consiguiente expansión monetaria desproporcionada respecto de la magnitud de los bienes y servicios producidos. La consecuencia es una inflación creciente, lo que no puede mantenerse indefinidamente, dado que se ha determinado que el valor del dólar debe ser estable. Este dólar es lo único barato, por lo que es obvio el aumento de la demanda de la moneda extranjera para ahorro, acaparamiento y huida de capitales del circuito interno. La confianza desaparece cuando no se intuyen medidas convincentes y duraderas para el futuro. ¿Están comprando dólares los funcionarios del oficialismo? Los argentinos, los humildes, por quienes los dirigentes de antes y de ahora han "luchado" por tanto tiempo, ¿han logrado ascender ese bendito peldaño de la escala socio cultural, o se vislumbra que están por hacerlo? Ojalá que la profundización e institucionalización del modelo no signifique en realidad una radicalización del populismo, como pretendería el filósofo mentor Ernesto Laclau, quien además es partidario de la reelección indefinida.
Mario Alberto Ricci
Pasaje Thames 4.472
San Miguel de Tucumán
TRANSPORTE PÚBLICO
En esta época de tanto calor que un colectivo o taxi tenga aire acondicionado no es ninguna exigencia desmesurada. Fuera de lugar o un lujo, por el contrario, es una necesidad. Debería exigirse que el transporte publico lo tuviera. Hay también carencia de refugios o de lugares adecuados para guarecerse del sol y la lluvia. Es imperioso que el usuario y pasajero del transporte público pueda viajar en condiciones óptimas y seguras, es un derecho, no una opción del transportista.
Patricio Aráoz
pgaraoz@gmail.com