La atención en los sanatorios privados tucumanos se resentirá mañana, habrá cortes de calles y una marcha hacia la sede de la Asociación de Clínicas y Sanatorios, donde los trabajadores esperarán una respuesta ante el incumplimiento del acuerdo paritario que preveía aumentos salariales.

La semana pasada, los trabajadores nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), inciaron las protestas que desde mañana se intensificarán con el cierre de los quirófanos (anteriormente sólo se cerraron los consultorios externos).

ATSA le reclama a los propietarios de clínicas el cumplimiento del acuerdo paritario de incremento salarial. En las paritarias se acordó un incremento salarial del 33 % en tres partes. La primera, que implica un aumento del 18 %, debería haberse pagado con el sueldo de agosto, le confirmó el dirigente René Ramírez a LAGACETA.com.

"El miércoles vence la fecha de pago, y queremos que se reconozca el aumento, que ya viene con retraso desde agosto", remarcó, al justificar la profundización de las medidas de fuerza adoptadas.

Además del paro en cada sanatorio, los trabajadores cortarán calles frente a las clíncias, y luego marcharán a la sede de la entidad que nuclea a los empresarios. "Nos vamos a quedar ahí hasta que nos den una respuesta", confirmo Ramírez.

Los empresarios argumentaron la semana pasada que no podían afrontar el aumento salarial si las obras sociales, en especial el Subsidio de Salud, no actualizan la cápita. "La gente en los sanatorios trabaja a full, que los empresarios se fijen como hacen para pagar lo que corresponda y cumplir con lo acordado", insistió Ramírez.

Los cortes de calle empezarán a primera hora y se extenderán hasta el mediodía. Se realizarán en las puertas de los sanatorios 9 de Julio (25 de Mayo al 300, San Juan y Córdoba), Modelo (25 de Mayo y Laprida), Norte (Maipú y Corrientes), Parque (Santiago y Balcarce), San Lucas (Monteagudo y Corrientes), Mayo (San Lorenzo y 9 de Julio), Sur (Las Heras y La Madrid), Regional (Martín Berro y Juan B. Justo) y Pasquini (Monteagudo y San Martín). LA GACETA ©