- Los primeros indicios.- Los chicos víctimas de abusos sexuales sufren secuelas físicas, pero sobre todo psicológicas, que modifican sus conductas. A veces, no logran asimilar la situación y por eso no cuentan lo que pasó. Es importante que los padres estén atentos.

- Qué hacer.- Lo primero es intentar dialogar con el niño atacado. Pero no forzarlo a hablar. Debe sentir confianza para contar lo que pasó. Ante la duda, se debe recurrir al pediatra, que analizará si los cambios físicos o emocionales tienen relación con un abuso.

- Dónde denunciar.- Si sabe de algún caso de abuso deshonesto debe dirigirse a la comisaría más cercana, a la Fiscalía de Turno o a la Defensoría de Menores. También se puede recurrir, por asistencia, a la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, en Las Piedras 530 o al teléfono 4310980 - interno 306.

- No ocultar.- Muchas veces, por vergüenza, los padres prefieren obviar las señales. Pero las secuelas pueden ser graves para el futuro la criatura. Además, podría volver a ser víctima de abuso si no se identifica al responsable.

- Comportamientos.- Si el menor se niega a ir a la escuela o baja su desempeño escolar son algunas señales. No se puede decir que todos los niños que presenten esos cambios estén sufriendo abuso sexual, pero es mejor acudir al pediatra ante la duda.