Cuando las autoridades universitarias de la UNT hablan de crear un espacio físico del Complejo Sarmiento, destinado a la universidad virtual, estamos hablando del futuro. Cuando se refieren a las carencias y deficiencias actuales, en vías de solución, hablan del presente. Pero hasta hoy nadie se refirió concretamente a la posibilidad de crear espacios destinados a albergar, en un país donde las leyes los declaran muertos civiles a los 60 años, a ese selecto grupo de profesionales, cuyas largas experiencias en la vida pública y en la actividad privada serían de inmensa utilidad, en momentos en que el país vive la mayor concentración del poder público de su historia, naturalmente necesitado del aporte de proyectos e ideas capaces de promover el debate constructivo y enriquecedor, que no hemos visto en las últimas elecciones, suprimiendo para siempre a los codiciosos mercaderes del odio y la confrontación, sin otra ideología que la del enriquecimiento ilícito e impune. Ojalá esta sugerencia encuentre la comprensión y el apoyo de las autoridades universitarias, para sentir que no estoy solicitando la creación de un "geriátrico ilustrado", sino la de un taller, donde habrá veteranos, pero no ancianos, porque nunca es viejo el que proyecta para el futuro. Naturalmente esta tarea se haría absolutamente ad honorem y totalmente libre de cualquier ideología o influencia política. El valor agregado de esta idea sería lograr un lugar de encuentro con viejos amigos, en un momento de nuestra vida en que los achaques, la soledad y la ingratitud hacen muy difícil el último tramo de la huella. Si somos "las ruinas que piensan", permítannos devolver con el trabajo que cura todos los dolores, el costo de esos títulos que pagó la comunidad en los felices días juveniles que el tiempo se llevó.

Dante Diambra Caporaletti
Avenida Sarmiento 947
San Miguel de Tucumán