EL ABORTO (i)

En el debate por la ley del aborto, se ha dejado en claro las distintas posturas a favor o en contra de suprimir la vida humana. Sea cual fuere la vertiente por donde se quiera abordar el tema, sin lugar a dudas llegaremos a la conclusión de que estamos propiciando los modos y medios a los fines de legalizar un asesinato. Si alguien se reivindica como profesante de cualquier religión monoteísta o simplemente como creyente, incurre en abierta contradicción en contra de sus creencias, si admite la posibilidad de asesinar a un niño. En este mundo hipócrita, donde se hacen declamaciones constantes sobre los derechos del hombre y del niño, se niega abiertamente los derechos de aquellos que siguiendo un proceso natural de creación, ya que no hay otras formas, en el seno materno, están por nacer. Hasta las doce semanas, nos tratan de decir, son menos que una cosa indefinida. Se guían por imágenes y no por la verdad más pura y simple. Les molesta la conciencia la supresión de la forma humana. No les molesta la forma de embrión ni un corazón que late. No les molesta asesinar a un ser indefenso, que sólo puede valerse por su protectora única y natural, la madre. Pretenden como derecho asesinar y no asumir las consecuencias; desesperan por fundamentar sobre la existencia de una especie de limbo biológico, donde la indefinición habilita a matar. ¿Por qué tanto odio a los que vienen atrás? ¿Quien los erigió en jueces de sus hermanos? ¿Quién les dio la potestad de decidir sobre la vida o la muerte de un ser indefenso? ¿Creen acaso que un papel que contenga la ley los absuelve ante Dios, ante la historia y ante sus propios hijos muertos? Inventan estadísticas para fundamentar sobre asesinatos; divagan sobre justificaciones, porque no se soportan así mismos y menos a la sangre de su sangre, al inocente, al que menos responsabilidad tiene. Propician la cultura de la muerte, como la dictadura militar, como Hitler, como Herodes y como tantos otros que fueron ejemplo de la degradación humana. Dios que todo lo ve, les guste o no, va a pedir cuenta por la sangre derramada y allí de nada servirá el papelito que contenga la ley.

Pablo Parellada
tinoki26@hotmail.com

EL ABORTO (ii)

He leído diferentes posturas sobre el tema del aborto en las redes sociales, diarios, etcétera. Hay posturas en contra y a favor. Hay posturas en favor de la Iglesia y otras a favor del Gobierno; otras simplemente marcan aún más diferencias entre las clases sociales. Pero paralelamente a esta lucha de pensamiento, noté en los carteles de publicidad ubicados en las veredas de nuestro Tucumán, la foto del ex presidente Néstor Kirchner alzando los brazos con la mirada hacia arriba, y al lado de su persona una frase: "No dejemos que nos dividan, todos tenemos que trabajar para que a la Argentina le vaya bien". Cuánta verdad en esas palabras; no importa la postura política de una persona, pues por el bien común del país siempre se debe buscar el diálogo en busca de las mejores soluciones y tener en claro que nadie es dueño de la verdad. Quería hacer notar esto porque el país se sigue dividiendo constantemente, sólo se busca confrontar con el adversario pero jamás escucharlo, dialogar y comprenderlo. Tenemos la tendencia de decir a ciegas que somos amos de la verdad y la razón, que el problema del otro es inferior al nuestro y que se debe hacer las cosas como cada uno las piensa, según la postura o religión personal. El tema del aborto ha demostrado una vez más que en la Argentina no hay ciudadanos en busca del bien común, sino mentes cerradas al diálogo. No justifico ni defiendo nada sobre este tema, sólo lo tomo como ejemplo para que entendamos que de esta forma chocante, no importa el "tema de turno", siempre habrá malas soluciones pues la intención no será dialogar, sino confrontar al que se opone al pensamiento de uno. Si quieres ser escuchado, escucha primero.

Rodrigo Ferro
rodferro10@hotmail.com

DISCAPACITADOS DISCRIMINADOS

Señor gobernador: Se habla de tanta igualdad, de tantos derechos para las personas con capacidades diferentes, que me pregunto: ¿Dónde están esos derechos? Mi hijo tiene un pase de discapacidad que para usarlo depende de la sensibilidad de los choferes. Y si se va a sacar el certificado de discapacidad debe soportar la espera y mendigar un número para ser atendido, uno o dos meses después. Algunas personas como policías, municipales, que no poseen ninguna dificultad en su trayecto pueden subir al ómnibus libremente sin ser juzgados. Apelo, gobernador, a su sensibilidad para controlar a las empresas ya que parece que para ellas las personas con capacidades diferentes no son rentables.

Isabel Ibáñez
chabedelvalle@hotmail.com

PUENTE PEATONAL

En Los Nogales, sobre la ruta 9 km 1.308, hay un puente peatonal por donde transitan diariamente los alumnos de una escuela situada justamente en frente. El problema es que por allí también circulan incorrectamente desaprensivos motociclistas que ponen en riesgo la integridad física de los niños. La Policía Vial realiza controles en las proximidades diariamente, pero esto no llama su atención. Se solicitó a la empresa administradora de la ruta Vial NOA que pusiera vallas o molinetes que impidieran el acceso de las motos, sin respuesta aún. Por favor, ¿quién soluciona este asunto? ¿A quién le corresponde ? Es mejor prevenir que lamentar.

Beatriz Fernández
nelfer63@hotmail.com


LOS SUBSIDIOS

Representantes del Ejecutivo Nacional anunciaron con bombos y platillos la suspensión de muchos de los subsidios que se pagaban a diferentes prestadores de servicios. Hasta aquí, la noticia seria loable y bienvenida, si no fuera porque los mismos funcionarios manifestaron a renglón seguido "que la suspensión de estos millonarios subsidios no deberían causar aumentos en las tarifas de los servicios involucrados". Es entonces cuando uno se pregunta, ¿cómo ocurrirá este milagro matemático financiero? Sin embargo, nuestra inquietud no termina aquí, pues en el caso de que eso ocurriera, nos surge de inmediato otra inquietante pregunta: ¿con qué motivo se distrajeron unos $ 60.000 millones por año durante tantos años? Obviamente, que la falta de una respuesta coherente nos causa perplejidad e indignación al tomar conciencia del grado de ingenuidad e inocencia con que consideran al ciudadano desde el poder político.

Humberto Hugo D?Andrea
hdandrea95@gmail.com

EL SACRIFICIO

No quiero ser egoísta con los que menos tienen, pero me preocupa lo que se está haciendo con el dinero de nuestros aportes jubilatorios. No sé si viviré hasta jubilarme (obviamente) pero llegado ese día, no sé si habrá ya dinero para tal fin. Es cierto que existe pobreza en nuestro país, pero en muchos casos, es el resultado de una vida de poco y nada de sacrificio, por parte de nuestros jóvenes. Voy al ejemplo: muchos no quieren sacrificarse estudiando una carrera al finalizar la secundaria (si la terminan) y obvio que sin una preparación es más difícil conseguir un puesto de trabajo calificado. No existe ninguna excusa que se quiera esgrimir para no estudiar en la universidad o en un terciario por ejemplo, salvo que no se lo permita la capacidad intelectual. Personalmente estudié más de 10 años en la universidad pública (a la que estoy muy agradecido) para poder concluir mi carrera; no recibí beca alguna. Muchas veces iba sólo con mate cocido y pan en mi estómago; caminaba los primeros años 100 cuadras diariamente y otros tantos en bicicleta. Me privé muchas veces de salir a esparcirme y de tener vacaciones. En fin, todo me fue cuesta arriba como seguramente a muchos estudiantes en la actualidad. Pero todo sacrificio tiene su recompensa, en la mayoría de los casos. Por eso me molesta tanto la protesta de cortes de calles, de rutas, de exigencias al gobierno de planes de aquí y de allá, cuando muchas de esas personas no se sacrificaron en lo más mínimo, aunque fuese de aprender un oficio (que tanto valor tiene en la actualidad debido a la escasez de técnicos). Y como dice el dicho, se cosecha lo que se siembra. Aunque a decir verdad, muchos en nuestro país sembraron una afata y ahora descansan bajo la sombra de un siempreverde.

Juan José Soria
juanjotuc@yahoo.com.ar

UNA GUERRA SUCIA

En respuesta al lector Alejandro Olmedo Zumarán (carta del 3/11), le informo que los miembros de las organizaciones terroristas (imagino que se refiere a Montoneros y ERP) fueron juzgados y sentenciados; ya cumplieron con la sociedad los errores que cometieron, y le recuerdo que a algunos los mataron, como Mario Santucho.Ya hace muchos años que se desestimó la teoría de los dos demonios, como se lo planteó en 1983. Uno de los argumentos que usaron los genocidas para justificar su barbarie es un decreto de desactivación subversiva dictado por Isabel Perón en su gobierno. Pero recordemos también que dichos "subversivos" luchaban contra la tristemente célebre Triple A, liderada por López Rega, donde ya estaban funcionando estos personajes que después integraron la Junta Militar. Lamento que todavía haya personas que no entiendan que aquí hubo una "guerra sucia", donde el enemigo era el Estado y las víctimas fueron 30.000 hombres mujeres, niños, sindicalistas, profesionales, estudiantes y eclesiásticos que pensaban diferente. El resultado fueron muertes, torturas, desolación, robo de identidades, incluso de propiedades, cosa que los grupos guerrilleros, como dice este señor, no hicieron.

Marcela Inés Rodríguez
marodontl@hotmail.com

BARRIO OLVIDADO

Vecinos del barrio Nicolás Avellaneda, de Tafí Viejo, sufrimos el olvido de las autoridades municipales en cuanto a la prestación de servicios esenciales. No tenemos cloacas, pavimento y las calles se encuentran en pésimo estado, casi intransitables, a tal punto que muchas veces los remises no quieren prestarnos el servicio. Se suma a ello el tránsito de enormes camiones transportando tierra de una firma que ya destruyeron dos cuadras del acceso oeste al barrio. Por favor, le pedimos a esta empresa que no circule más por nuestras deterioradas calles, que trate de buscar otro camino y a las autoridades municipales que se "acuerden" de nuestro barrio y que controle a esta empresa por la explotación que realiza.

Ángela Chávez
Manz. I Casa 16-Barrio Nicolás Avellaneda
Tafí Viejo-Tucumán