EL CAIRO.- El Secretario General de la Liga Árabe, Nabil al-Arabi, confirmó la suspensión de un aporte de U$S 60 millones de Estados Unidos a la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en represalia a la aceptación plena de Palestina en su seno. La explicación oficial es que EEUU, aliado de Israel, tiene prohibido por leyes de 1990 y de 1994 financiar a cualquier agencia de la ONU que la admitiera como miembro completo.
"Esta iniciativa estadounidense influye negativamente en los esfuerzos en marcha para relanzar las negociaciones de paz" e impedirá "su éxito", afirmó. Al-Arabi dijo sentirse "extremadamente sorprendido" de la decisión de Washington.
En consonancia con esta posición, Canadá se está planteando su participación en la agencia cultural de la ONU en repudio por el reconocimiento de Palestina. "No estamos contentos. Estamos en proceso de evaluación del futuro de nuestra participación", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, John Baird. Su salida significaría la pérdida de otros U$S 10 millones al año.
Israel se está planteando adoptar medidas similares. Los rumores de que países acaudalados como China o Arabia Saudí quieran tomar cartas en el asunto no se han confirmado de momento.
El escenario supone que, en el peor de los casos, haya que cancelar proyectos y borrar empleos. Para muchos de los 2.000 empleados de la organización, los ánimos están tocando fondo. "Pienso en las miles de niñas y mujeres en Afganistán, África y en el resto del mundo que han aprendido a leer con la ayuda de la Unesco", declaró su preocupada directora, Irina Bokova.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó su preocupación por la situación. "Deberemos trabajar para encontrar soluciones prácticas para preservar los recursos financieros de la Unesco", señaló. Pero esto será complicado. EEUU es, de lejos, el mayor donante de la Unesco, por delante de Japón y Alemania, con el 22 % del presupuesto calculado para dos años, de un total de U$S 653 millones.
Actualmente, un comité especial está analizando si los palestinos cumplen las condiciones estipuladas en la Carta Magna de la ONU para su admisión plena en la organización. No obstante, Estados Unidos podría vetarla en el Consejo de Seguridad, lo que parece la opción más probable. De concretarse, Palestina irá directamente a la Asamblea de la ONU para su inclusión como Estado no miembro, un escalón por debajo de lo que pretende. (AFP-DPA-Télam)
"Esta iniciativa estadounidense influye negativamente en los esfuerzos en marcha para relanzar las negociaciones de paz" e impedirá "su éxito", afirmó. Al-Arabi dijo sentirse "extremadamente sorprendido" de la decisión de Washington.
En consonancia con esta posición, Canadá se está planteando su participación en la agencia cultural de la ONU en repudio por el reconocimiento de Palestina. "No estamos contentos. Estamos en proceso de evaluación del futuro de nuestra participación", afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, John Baird. Su salida significaría la pérdida de otros U$S 10 millones al año.
Israel se está planteando adoptar medidas similares. Los rumores de que países acaudalados como China o Arabia Saudí quieran tomar cartas en el asunto no se han confirmado de momento.
El escenario supone que, en el peor de los casos, haya que cancelar proyectos y borrar empleos. Para muchos de los 2.000 empleados de la organización, los ánimos están tocando fondo. "Pienso en las miles de niñas y mujeres en Afganistán, África y en el resto del mundo que han aprendido a leer con la ayuda de la Unesco", declaró su preocupada directora, Irina Bokova.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó su preocupación por la situación. "Deberemos trabajar para encontrar soluciones prácticas para preservar los recursos financieros de la Unesco", señaló. Pero esto será complicado. EEUU es, de lejos, el mayor donante de la Unesco, por delante de Japón y Alemania, con el 22 % del presupuesto calculado para dos años, de un total de U$S 653 millones.
Actualmente, un comité especial está analizando si los palestinos cumplen las condiciones estipuladas en la Carta Magna de la ONU para su admisión plena en la organización. No obstante, Estados Unidos podría vetarla en el Consejo de Seguridad, lo que parece la opción más probable. De concretarse, Palestina irá directamente a la Asamblea de la ONU para su inclusión como Estado no miembro, un escalón por debajo de lo que pretende. (AFP-DPA-Télam)