Prometieron y cumplieron. Los trabajadores de sanatorios agrupados en la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) manifestaron ayer en varios puntos del centro de la ciudad, en reclamo de un incremento salarial pautado con la Asociación de Clínicas y Sanatorios, pero que no se hizo efectivo hasta el momento.

Durante las primeras horas de la mañana y hasta el mediodía, las calles del microcentro permanecieron cortadas por los trabajadores. A media mañana, el tránsito vehicular fue más caótico que lo habitual. La mayor concentración de empleados se dio en 25 de Mayo al 300. Allí funciona el Sanatorio 9 de Julio y, además, el titular la entidad que agrupa a los centros privados, Carlos Pesa, tiene su oficina. Hasta ayer, no había ninguna promesa de pago de la primera cuota del incremento salarial pactado por parte de Clínicas y Sanatorios. El acuerdo preveía un incremento del 33% logrado a través de paritarias. Y la primera cuota del 18% de ese total debía ser abonada en agosto.

"Esto ya lleva más de dos meses de mora, ellos (por Clínicas y Sanatorios) dijeron que iban a pagar y ahora dicen que no pueden", se quejó ayer el dirigente Reneé Ramírez, y amenazó con cerrar mañana las puertas de los sanatorios si es que no hay una respuesta por parte del sector empresario.

Según ATSA, ayer sólo atendieron las guardias. Si bien desde la Asociación de Clínicas y Sanatorios no desconocieron el reclamo, dejaron supeditada la suba salarial a un incremento de los aranceles por parte del Subisidio de Salud. El ministro de Salud, Pablo Yedlin, también opinó sobre el conflicto. "Esperamos que el cierre de sanatorios no se concrete. Nosotros buscamos que impere el diálogo. Clínicas y Sanatorios puede ajustarse para ir dando una respuesta aunque sea progresiva. El tema nos preocupa porque los sanatorios son parte integral del sistema de Salud", explicó".

En los centros privados hay unas 3.000 personas internadas.