Las "ve" de victoria fueron más; asistió un mayor número de referentes de las Madres de Plaza de Mayo y hubo una presencia más diversa de agrupaciones peronistas, juveniles y sociales de alineación con la Casa Rosada. En el mismo lugar, el teatro San Martín, y dos días después, la ceremonia de asunción del intendente de San Miguel de Tucumán, Domingo Amaya, fue igual de cálida, más corta y menos ruidosa que la de jura del gobernador, José Alperovich. Pero más kirchnerista.

El Concejo Deliberante de la capital llevó a cabo ayer a la mañana una sesión preparatoria que se extendió durante poco más de una hora para poner en funciones a Amaya, quien, de esta manera, inició su tercer período como intendente municipal (el segundo electo por el voto popular).

Alrededor de las 11, el jefe municipal ingresó caminando a un coliseo repleto de funcionarios, parlamentarios provinciales y nacionales y militantes, acompañado por Alperovich y por su esposa, la senadora Beatriz Rojkés. Ambos se sentaron a su derecha, en el estrado. Amaya permaneció en el centro y el presidente del Concejo Deliberante, el peronista Ramón Santiago Cano, aunque era la autoridad máxima de la ceremonia, se sentó en el extremo derecho.

Y ni siquiera él, como hubiera correspondido por cuestiones legales, le tomó juramento a Amaya: lo hizo Alperovich. Una alegoría sobre el verticalismo en el oficialismo.

De designado a votado

Tras la asunción, Amaya pronunció un discurso de tan sólo 20 minutos en el que trazó algunos objetivos de esta gestión: entre ellos, la recuperación de la costanera. "La ciudad debe crecer hacia el este para logr0ar la sustentabilidad ambiental", aseveró. Repasó, asimismo, los logros de sus dos gestiones anteriores: la última (2007-2011) y la que empezó de manera provisoria el 10 de noviembre de 2003.

Ese día, Amaya reemplazó a la entonces concejala e intendenta interina, Carolina Vargas Aignasse, que a su vez había asumido en lugar del ex militar Antonio Domingo Bussi, que ya estaba preso, acusado de haber cometido delitos de lesa humanidad (hoy, ya está condenado por esos crímenes y cumple arresto domiciliario).

Amaya recordó esa circunstancia en la que asumió. "A la elección a intendente la había ganado un candidato que no pudo asumir porque la Justicia por fin lo había alcanzado", enfatizó, y bajaron los aplausos del público. Luego, resaltó que fue Alperovich quien le pidió hacerse cargo del Departamento Ejecutivo Municipal (DEM).

"En 2005 consensuamos el plan estratégico. Nuestra ciudad de hoy es una creación colectiva", afirmó.

Destacó, además, que se han incorporado a la trama urbana 188 barrios que estaban marginados y que se dio accesibilidad a 350.000 ciudadanos que estaban excluidos.

"Hoy San Miguel de Tucumán es una ciudad interconectada, donde es posible la vinculación de sectores que antes estaban aislados con ciudadanos que tenían que caminar cuadras y cuadras para llegar a la parada del colectivo o sufrían las inclemencias del tiempo con más aislamiento o perdiendo bienes materiales", aseveró.

Al final, ya durante una conferencia de prensa realizada en un salón lateral que posee el San Martín, Amaya sostuvo que por el momento no efectuará cambios en su gabinete, una forma de confirmar a sus actuales funcionarios.