Los presentes.- A diferencia del acto de asunción de Alperovich, ayer, en el de Amaya, se observó mezclados a funcionarios entre legisladores y dirigentes políticos con autoridades de la Justicia y representantes de la iglesia Católica y de las Fuerzas Armadas. Por caso, los diputados radical Juan Casañas y peronistas Alfredo Carlos Dato y Juan Salim se sentaron al lado del vocal del Tribunal de Cuentas Sergio Díaz Ricci (foto), a quienes se los vio charlando animadamente. En el mismo palco se ubicó también el arzobispo, monseñor Alfredo Horacio Zecca. Una vez terminado el acto, el prelado se acercó a saludar a Amaya con un caluroso abrazo y unas palabras de aliento. En el discurso, Amaya se jactó de ser devoto de la Virgen de la Merced, a la que le pidió que "siga bendiciendo nuestra tierra".
El hombre fuerte.- El concejal peronista Germán Alfaro ingresó unos 15 minutos antes de que llegaran el intendente y el gobernador y su esposa juntos. Y fue vitoreado por la barra como si fuese el intendente. Alfaro encabezó el acople de Amaya más votado en la capital: el llamado Partido de la Justicia y la Victoria sacó 32.048 contra los 27.854 del alperovichista Frente Provincial, cuya nómina capitalina fue encabezada por Ramón Santiago Cano, reelecto presidente del cuerpo. Otro de los ediles más aplaudidos al ingresar al teatro San Martín fue el peronista Christian Rodríguez, que lideró la nómina de concejales de Tucumán en Positivo, de la legisladora Carolina Vargas Aignasse.
Saludos.- Alperovich y la senadora Beatriz Rojkés saludaron uno por uno a todos los concejales, que para ello se levantaron de sus sillas, apostadas a ambos costados del escenario. El mandatario le estiró la mano al bussista Claudio Viña, que la estrechó para darle un beso. El saludo fue más efusivo que el que le dio a Alfaro, a quien se había olvidado de saludar inicialmente y luego, cuando cruzaron miradas, justo antes de que fuera a sentarse al estrado, le dio la mano.
Críticas al juramento.- "Esta fue una sesión especial, pero fue una sesión del Concejo Deliberante. Quien debía tomarle juramento al intendente municipal era el presidente del cuerpo (Ramón Santiago Cano) pero como acá vivimos en el mundo al revés, se lo tomó el gobernador", cuestionó el radical José Luis Avignone. El concejal también criticó el discurso de Amaya. "Manifestó lo mismo que el 1 de marzo, cuando fue la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo. Ha comentado todo lo que ha hecho, pero no ha hecho ni una mínima autocrítica de lo que no quiso o no pudo hacer. Por ejemplo, contestar los informes requeridos por el Concejo y obviar en muchos casos la licitación pública", dijo Avignone.
Brindis.- En el foyer, el salón de cámara del primer piso del teatro del San Martín, se realizó luego un ágape entre el intendente, sus funcionarios, concejales y otras autoridades. Amaya fue mesa por mesa sacándose fotos y agradeciendo la presencia a cada asistente. En una de las mesas estuvieron los ediles alperovichistas Nagle, Morof, Marcuzzi, Golobisky y Santiago Cano. Con ellos habló en forma distendida sobre cuestiones vinculadas con la gestión.