BUENOS AIRES.- Fueron siete días que los vivió a pleno, entre el éxtasis por el triunfo electoral, el recuerdo de su esposo fallecido hace un año, y el llamado del gobierno de los Estados Unidos para felicitarla por la holgada victoria que obtuvo -que le permitió su reelección presidencial- y para ratificarle que la Casa Blanca quiere volver a tener un "buen diálogo" con la administración kirchnerista.
Por eso, la presidenta, Cristina Fernández, comenzó ayer una semana de fuerte contenido político nacional e internacional, al mismo tiempo. Es que, por una parte, por estas horas se estaría decidiendo que en 2012 asuma la presidencia del Partido Justicialista, lo que le permitiría tener el pleno control político de las huestes peronistas. Mientras que por el lado internacional, la Casa Blanca confirmó que Cristina se reunirá con su par Barack Obama el viernes, en Cannes (Francia), en el marco de la reunión del Grupo de los 20.
En ese encuentro se analizarán los esfuerzos que debería encarar el mundo desarrollado para combatir la crisis de la deuda europea e impedir que se contagie al resto del mundo.
Cabe recordar que el último encuentro entre Fernández y Obama ocurrió el 13 de abril del año pasado, al término de la Cumbre Mundial de Seguridad Nuclear que tuvo lugar en Washington. Las relaciones bilaterales casi siempre atravesaron momentos "tensos", por ejemplo por la "valijagate" de Alejandro Antonini Wilson, por el reclamo de los acreedores argentinos (fondos buitre), por las quejas para que el Indec recomponga su registro de la inflación, por el avión militar con material militar y sanitario "sensible", por las permanentes críticas a las políticas de las entidades financieras internacionales (FMI y BM), entre otras cuestiones que "enturbiaron" el cielo de la diplomacia.
"Cristina y Obama se reunirán el viernes, al término de la cumbre", confirmó Ben Rhodes, viceasesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. "El encuentro constituirá una oportunidad importante" para que puedan discutir la relación que mantienen "de cara al futuro" tras los "altibajos" que ha sufrido en los últimos años, así como para "felicitarla por su reelección". "Ha habido altibajos, pero creemos que cuando hay una elección y un líder recibe un nuevo mandato, esto representa una oportunidad para reforzar la relación y establecer una base para la cooperación", sostuvo Rhodes. (DyN-Télam)
Por eso, la presidenta, Cristina Fernández, comenzó ayer una semana de fuerte contenido político nacional e internacional, al mismo tiempo. Es que, por una parte, por estas horas se estaría decidiendo que en 2012 asuma la presidencia del Partido Justicialista, lo que le permitiría tener el pleno control político de las huestes peronistas. Mientras que por el lado internacional, la Casa Blanca confirmó que Cristina se reunirá con su par Barack Obama el viernes, en Cannes (Francia), en el marco de la reunión del Grupo de los 20.
En ese encuentro se analizarán los esfuerzos que debería encarar el mundo desarrollado para combatir la crisis de la deuda europea e impedir que se contagie al resto del mundo.
Cabe recordar que el último encuentro entre Fernández y Obama ocurrió el 13 de abril del año pasado, al término de la Cumbre Mundial de Seguridad Nuclear que tuvo lugar en Washington. Las relaciones bilaterales casi siempre atravesaron momentos "tensos", por ejemplo por la "valijagate" de Alejandro Antonini Wilson, por el reclamo de los acreedores argentinos (fondos buitre), por las quejas para que el Indec recomponga su registro de la inflación, por el avión militar con material militar y sanitario "sensible", por las permanentes críticas a las políticas de las entidades financieras internacionales (FMI y BM), entre otras cuestiones que "enturbiaron" el cielo de la diplomacia.
"Cristina y Obama se reunirán el viernes, al término de la cumbre", confirmó Ben Rhodes, viceasesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca. "El encuentro constituirá una oportunidad importante" para que puedan discutir la relación que mantienen "de cara al futuro" tras los "altibajos" que ha sufrido en los últimos años, así como para "felicitarla por su reelección". "Ha habido altibajos, pero creemos que cuando hay una elección y un líder recibe un nuevo mandato, esto representa una oportunidad para reforzar la relación y establecer una base para la cooperación", sostuvo Rhodes. (DyN-Télam)