SAO PAULO.- El ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva fue internado ayer en un hospital de Sao Paulo para comenzar el tratamiento contra el cáncer de laringe que padece, con "muy buenas posibilidades" de recuperación. El ex mandatario que gobernó Brasil con el Partido de los Trabajadores (PT) de 2003 a 2010 padece el más común de los cánceres de laringe, considerado de un nivel de agresividad media, y tiene "muy buenas posibilidades de recuperación", informó el equipo médico que lo atiende.
Lula, de 66 años, será sometido a tres sesiones de "quimioterapia (con un intervalo de 21 días) hasta fin de año y en enero se prevén las sesiones de radioterapia", informó Roberto Kalil Filho, médico de cabecera de Lula.
Lula llegó al hospital especializado Sirio Libanés de Sao Paulo acompañado de su esposa, Marisa Leticia, y evitó contacto con las decenas de periodistas que lo esperaban. "Él está bien, tranquilo, llegó de excelente humor", precisó Kalil, que afirmó que el ex mandatario debió pasar la noche internado y hoy será sometido a nuevos exámenes.
El oncólogo Artur Katz destacó que "no hay planes de cirugía" porque las posibilidades de recuperación con la quimioterapia son buenas. El sábado el hospital informó que le fue diagnosticado con un cáncer en la laringe, luego de sentir dolores de garganta y la voz más ronca de lo normal.
El alcohol y el tabaco son los principales factores de incidencia de este cáncer. El ex mandatario dejó de fumar un año atrás.
Lula canceló su agenda de viajes hasta fines de enero, descartando también una visita al presidente venezolano, Hugo Chávez, en noviembre.
"Lula, hermano, ¡viviremos y venceremos!", afirmó Chávez, quien afirma haberse recuperado de un cáncer, el domingo al desear la "pronta recuperación" del ex mandatario brasileño.
La presidenta Dilma Rousseff, que también se trató de un cáncer en 2009 antes de ser candidata modificó su agenda para ir a Sao Paulo a visitar a Lula.
El ex obrero metalúrgico y líder sindical que dejó la presidencia con popularidad récord de 80% es todavía una apuesta de su partido para las elecciones presidenciales de 2014, ya sea como candidato a presidente o como apoyo a la candidatura de su heredera política, Rousseff.
Lula estaba llamado a ejercer también un papel clave para ayudar a su partido en las municipales en 2012. El cáncer del ex presidente provocó gran conmoción en el país y los mensajes de solidaridad no paran de surgir. En un partido de su equipo el Corinthians el domingo, los hinchas desplegaron un cartel de apoyo.
"Lula tiene la superación en su ADN. Está delante de un nuevo desafío y lo va a superar. Nosotros lo acompañaremos", le escribió el sindicato Unión General de Trabajadores. El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, también se trató de un cáncer en el último año en el mismo hospital. (AFP)
Lula, de 66 años, será sometido a tres sesiones de "quimioterapia (con un intervalo de 21 días) hasta fin de año y en enero se prevén las sesiones de radioterapia", informó Roberto Kalil Filho, médico de cabecera de Lula.
Lula llegó al hospital especializado Sirio Libanés de Sao Paulo acompañado de su esposa, Marisa Leticia, y evitó contacto con las decenas de periodistas que lo esperaban. "Él está bien, tranquilo, llegó de excelente humor", precisó Kalil, que afirmó que el ex mandatario debió pasar la noche internado y hoy será sometido a nuevos exámenes.
El oncólogo Artur Katz destacó que "no hay planes de cirugía" porque las posibilidades de recuperación con la quimioterapia son buenas. El sábado el hospital informó que le fue diagnosticado con un cáncer en la laringe, luego de sentir dolores de garganta y la voz más ronca de lo normal.
El alcohol y el tabaco son los principales factores de incidencia de este cáncer. El ex mandatario dejó de fumar un año atrás.
Lula canceló su agenda de viajes hasta fines de enero, descartando también una visita al presidente venezolano, Hugo Chávez, en noviembre.
"Lula, hermano, ¡viviremos y venceremos!", afirmó Chávez, quien afirma haberse recuperado de un cáncer, el domingo al desear la "pronta recuperación" del ex mandatario brasileño.
La presidenta Dilma Rousseff, que también se trató de un cáncer en 2009 antes de ser candidata modificó su agenda para ir a Sao Paulo a visitar a Lula.
El ex obrero metalúrgico y líder sindical que dejó la presidencia con popularidad récord de 80% es todavía una apuesta de su partido para las elecciones presidenciales de 2014, ya sea como candidato a presidente o como apoyo a la candidatura de su heredera política, Rousseff.
Lula estaba llamado a ejercer también un papel clave para ayudar a su partido en las municipales en 2012. El cáncer del ex presidente provocó gran conmoción en el país y los mensajes de solidaridad no paran de surgir. En un partido de su equipo el Corinthians el domingo, los hinchas desplegaron un cartel de apoyo.
"Lula tiene la superación en su ADN. Está delante de un nuevo desafío y lo va a superar. Nosotros lo acompañaremos", le escribió el sindicato Unión General de Trabajadores. El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, también se trató de un cáncer en el último año en el mismo hospital. (AFP)