Abraham Salame sabe muy bien el significado de la palabra resistir. El presidente de San Martín, enfrentado con el resto de la comisión directiva y rechazado por los socios opositores, hizo una jugada maestra. Ayer le anunció a LA GACETA que convocará mañana, a las 21, a una reunión para proponer el llamado a elecciones en diciembre, y no en marzo, como habían previstos sus pares con el apoyo de los Autoconvocados y la Agrupación JCC. "Aquí todos se hacen los buenitos, pero en estos momento hay que ser buenitos con el club", destacó.

La lucha por el poder se desató en La Ciudadela. El proceso electoral ha comenzado y es muy difícil que se pare. Por un lado, el cuestionado Salame sigue decidido a llevar adelante la transición. En la vereda de enfrente se encuentra César Atim, que desde ayer ostenta el poder de vicepresidente primero de la entidad. El directivo cuenta con el apoyo de los autoconvocados que, con este cambio, decidieron volver a La Ciudadela para sacar adelante al club.

"Voy a seguir al frente de la entidad. El corrimiento de Atim no es regular y no hubo quórum para que él ocupara ese puesto", denunció Salame. Y el sucesor de Rubén Ale sabe que no le resultará sencillo cumplir con su objetivo. Es perfectamente consciente que se formó un gobierno paralelo que lo tendrá muy controlado y que casi con seguridad no le dará libertad de movimientos.

En La Ciudadela habrá un choques de estilos. Por un lado, Salame seguirá apostando por un sistema personalista. Como en otros tiempos, las ideas no se discutirán, sino que se decidirán puertas adentro. Habrá una apertura, pero para socios que, como establece el estatuto, tengan más de cinco años de antigüedad, con lo que la mayoría de los socios opositores no podrían participar.

El otro sector, que apoya a Atim, se mostraron mucho más abierto al diálogo. Ya acordó con los Autoconvocados y la Agrupación no sólo como llevar adelante la era post Ale, sino que además ya están estudiando varias alternativas para sacar al "santo" de esta crisis.

Salame jura que no tiene ninguna intención de postularse como candidato, pero sí reconoció que está participado en el armado de una lista con socios notables, cuyos nombres son un verdadero secreto. El otro grupo, en cambio, pretende que haya consenso y se forme una lista que podría encabezarla Atim si lo convencen. Esto recién comienza. El proceso electoral, como no ocurría desde mucho tiempo en La Ciudadela, se puso en marcha. Y eso es bueno.