"Hoy, Tucumán no es sólo un lugar; es una idea. Todos los que estamos aquí somos portadores de ese concepto, que conducirá a la provincia a su destino de grandeza". Con esas palabras (ambiciosas), un lejano y joven José Alperovich asumía la gobernación, por primera vez, la mañana del 29 de octubre de 2003. Los días pasaron rápidos, y en 2007 inició su segundo mandato, aquel en el que prometió, al igual que hoy, cambiar la historia. Ocho años transcurrieron y el bastón continúa hoy en las manos del mismo hombre, aunque más relleno, sin bigotes y con menos pelo, como lo muestran estas históricas imágenes obtenidas del archivo del diario. LA GACETA ©