1- Mejorar la calidad del empleo
Una vez que se logró bajar el desempleo, desde todas las áreas insisten en que es fundamental para la nueva gestión el empleo en blanco. Inclusive, Alperovich aborda el tema en cada discurso.

2- Más obras públicas y servicios
Los miembros del gabinete reconocen que la infraestructura debe llegar a algunas comunas. Cloacas, gas natural y mejores caminos figuran entre las prioridades.

3- Todos los niños en la escuela
Desde la cartera educativa se resalta el concepto de "escuela inclusiva". Sin embargo, las autoridades advierten que no se dejará de lado la calidad educativa.

4- Más seguridad
La inseguridad comprende uno de los puntos débiles de la gestión. El ministro del área anunció tres planes: creación del 911, plan de seguridad para el interior y un laboratorio de genética forense.

5- Mejor atención en hospitales
En cuanto a políticas sanitarias, en los próximos cuatro años se pondrá énfasis en optimizar la atención a los pacientes en los hospitales y CAPS y las prestaciones médicas.

6- Inclusión social
La gestión apuntará a contener a más familias vulnerables, sobre todo, con asistencia alimentaria. También se seguirá fomentando la participación comunitaria en planes como el Argentina Trabaja.

7- Proteger a pequeños productores
El área de Producción fomentará medidas para resguardar a los productores más pequeños. El desarrollo energético y el cuidado del medio ambiente también están en la agenda.

8- Coordinación entre ministros
La creación de una nueva cartera pretende una mayor comunicación entre los responsables de las diversas áreas. Sobre todo, se busca no repetir acciones ni gastos.

9- Mejor servicio a los ciudadanos
El ministerio de Gobierno y Justicia prevé acentuar acciones para que trámites y consultas puedan ser más ágiles. Además de mejorar las comunicaciones entre los poderes del estado.

10- Cuidar las cuentas del estado
El Ministerio de Economía pretende ser cauteloso ante un año que puede ser complicado. Cuidar los gastos y controlarlos para mantener el superávit son las prioridades. LA GACETA ©