Lo trataron de ubicar por todos lados. Lo esperaron más de dos horas en La Ciudadela para pedirle que renunciara para destrabar el conflicto. Pero nunca apareció por el estadio y, mucho menos, contestó los llamados telefónicos de sus pares. En cambio, habló con LA GACETA. "Ninguno de ellos tiene facultades para solicitar mi dimisión. Tampoco tienen motivos para aplicarme algún tipo de sanción disciplinaria. Además, no soy un botín de guerra de nadie. Seguiré al frente del club porque me siento en condiciones y tengo fortaleza para hacerlo", aseguró Abraham Salame.

En un día agitado, los hinchas, los socios y hasta los mismos integrantes de la comisión directiva esperaron en vano que Salame dejara su cargo y se llamara a elecciones, tal como se había acordado con los Autoconvocados y la Agrupación JCC. "Estas son aventuras que no tienen cabeza. Como presidente del club llamaré a elecciones cuando considere que llegó el momento oportuno para hacerlo. No bajo estas condiciones porque son un verdadero mamarracho", aclaró el sucesor de Rubén Ale, que renunció a su cargo el lunes.

Saleme, que anunció que ya está manteniendo reuniones con destacados socios para formar una lista para participar de las elecciones, destacó además que no aceptará más atropellos. "Tengo todos los elementos para iniciar demandas a todos aquellos que me calumniaron", aseguró.

Mientras el presidente realizaba estas declaraciones, los otros miembros de la comisión directiva analizaban los pasos a seguir. Por LA GACETA se enteraron de la postura que había adoptado Salame. "Es una lástima que haya decidido no presentar la renuncia. Evidentemente no entiende que primero está el club y después las personas", aseguró Gustavo Petray, directivo del club que anticipó que se está estudiando tomar algunas medidas para poner punto final cuanto antes a la crisis institucional.

"Es cierto que no podemos pedirle la renuncia, pero él no puede dejar de darse cuenta que la situación no da para más. Está enfrentado con los miembros de la comisión directiva, con los socios, con los hinchas y con el plantel. ¿Cómo puede creer que tiene chances de seguir al frente del club? A esta situación hay que descomprimirla cuanto antes", concluyó.

Hasta el ex presidente Ale desde su lecho de enfermo y lugar de detención se movió para que la situación no se agravara. Ya anunciaron que renunciarán a los cargos Fabián González y Luis Gómez, dos de sus incondicionales, lo que le permitirá al contador César Atim -tiene el respaldo de los socios opositores- reemplazar a Salame si es que finalmente deja el cargo. Caso contrario, renunciarán todos los directivos y el club será manejado por la Comisión Fiscalizadora.