"Mab es un hada de la mitología celta que aparece en la literatura inglesa, en Shakespeare. Es la que da la inspiración y el talento creador. Nos tomamos una licencia poética de hacer este concierto con un actor-relator, Ricardo Palma, que va a ir contando, siempre trayendo a colación las historias de las arias y de los dúos de ópera que se cantan, para que el público sepa la historia de cada obra".
La mezzosoprano Nilda Chiarello explica cómo se desarrollará mañana "Los viajes de la reina Mab", un concierto lírico distinto, donde unirá su voz a la de la soprano María Silvia Díaz, con el acompañamiento de Oscar Buriek en piano.
"Toco mucho con cantantes, pero prefiero hacerlo con los amigos que lo hacen muy bien, como en esta oportunidad -señala Buriek-. Lo presentamos en una modalidad pluriartística, con un repertorio no convencional. En su mayoría son obras de Rossini y de Mozart para dúo de soprano y contralto, que casi no se escuchan en conciertos de cámara porque son muy difíciles de interpretar".
"Con Nilda nos conocimos en la Gala Haendel, entonces empezamos a trabajar juntas. Ahora abordamos este repertorio complejo, que nos deja bastante expuestas. Mozart es muy difícil y Rossini es un desafío armónico... son hermosos", acota Díaz.
La idea general del espectáculo y y el libreto fue de Chiarello. "Es una modalidad propia", afirma. Es que Chiarello decidió hace años desacartonar y enriquecer la presentación de un concierto lírico, despejándole el preconcepto de aburrido. Todo comenzó en Tucumán con "El bravo barroco"; siguió con otra presentación en Buenos Aires. Luego armó un espectáculo para la orquesta del Camping Musical Bariloche para la Fundación Favaloro; después fue "La nuit", un concierto temático sobre obras de la noche que tocó con Mirta Raia. Y hubo otro con Buriek, Franco Fagioli y Anelise Svokman.
"Es más que un concierto típico, Esta todo preparado: cuando habla el actor, el maestro Buriek, con quien nos sentimos honradas de hacer música, improvisa sobre lo que nosotros vamos a cantar en el estilo del músico. O sea que hay una tarea creadora de él que acompaña el libreto. Todo a pulmón -destaca Chiarello- y gracias a los esfuerzos de Florencia Ortiz Mayor, a cargo de La Casa de la Cultura de Yerba Buena".