Por Verónica Figueroa - Especialista en violencia de género

Hay tres aspectos fundamentales en los que hay que trabajar en cuanto a violencia de género. En primer lugar, faltan sanciones. Las mujeres hacen la denuncia por una agresión, consiguen una medida de protección que generalmente es por poco tiempo, y si el hombre no la cumple, no pasa nada. A lo sumo estará detenido entre tres y 10 días, pero la Policía no suele detener a quienes incumplen las órdenes de restricción.

En segundo lugar, en Tucumán no hay un programa de tratamiento para hombres agresores. En cualquier caso es fundamental su deseo de recuperarse y de reconocerse como agresivo y violento. Pero necesita ser asistido para que no vuelva a reincidir con otra pareja. El agresor no registra la culpa y justifica su accionar.

El tercer aspecto, y muy importante, es derribar los mitos y prejuicios que existen en estos temas. En algunos casos se justifican los golpes y agresiones a la mujer, no sólo por el agresor, sino por toda la sociedad. Hay que derribar esas barreras culturales y entender que aquél que le levanta la mano a una mujer está cometiendo un delito.