GINEBRA.- Seis de los 14 países más violentos del mundo están en América Latina, reveló la segunda edición del informe Carga mundial de la violencia armada, publicado ayer por la secretaría de la Declaración de Ginebra sobre Violencia Armada y Desarrollo.
"Un cuarto de todas las muertes violentas se produjeron en sólo 14 países", señala el informe de la iniciativa diplomática lanzada en 2008, basado en estadísticas de 2009. La primera edición no disponía de estadísticas por países.
El Salvador, Honduras, Colombia, Venezuela, Guatemala y Belice son los países latinoamericanos mencionados en el documento. En ellos, los grupos armados, a menudo vinculados al tráfico de drogas, provocan estragos. La lista se completa con Irak, Jamaica, Sri Lanka, Sudáfrica, Lesoto, República Centroafricana, Sudán y República Democrática del Congo (las últimas cinco son naciones africanas).
El Salvador es el país más violento del mundo con más de 60 muertes por cada 100.000 habitantes. Entre 2004 y 2009, proporcionalmente murieron más personas de forma violenta en El Salvador que en Irak, que figura en el segundo lugar de los países más violentos del mundo, con Jamaica en el tercer escalón.
En Centroamérica las muertes violentas tienen un promedio regional de 29 por cada 100.000 habitantes; le siguen el sur de África, 27,4; y el Caribe, 22,4. Por detrás se sitúan el centro de África y Sudamérica.
"Las operaciones del crimen organizado están acompañadas por un nivel muy elevado de violencia. Esos grupos tienen una extraordinaria capacidad para hacer borrosos los límites entre los tipos de violencia ya sean de origen criminal o político, como lo demuestra la guerra de la droga en México y el resto de América Central, el Caribe y algunos países andinos", se puntualiza en el informe.
Se insistió también en la violencia contra las mujeres, en particular en Guatemala, donde "unas 720 mujeres murieron en 2009, muchas de ellas luego de haber sido torturadas o abusadas sexualmente, lo que es casi el doble de las 383 mujeres asesinadas en 2003". Entre ese año y 2008, "ocho países registraron una cifra anual de muertes violentas intencionales por encima de la cantidad de decesos por el conflicto en Irak". El primero de esta estadística es Brasil, con 48.000 víctimas por homicidios (ocupa el 18 lugar como país más violento del mundo).
Se aclaró que el nivel de violencia en México se mantuvo estable con un promedio de 11,5 muertes por cada 100.000 habitantes entre 2004 a 2009. "La mayor parte del país es segura, lo que esconde la amarga realidad de que algunas ciudades y regiones sufren niveles extraordinarios de violencia", se afirma.
Violencia sin guerra
"La mayoría de las sociedades afectadas por las muertes violentas no están en guerra", destacó Keith Krause, profesor del Instituto de Altos Estudios Internacionales y de Desarrollo de Ginebra que participó en la elaboración del estudio. "No hubo grandes cambios en los últimos tres años", agregó.
Según el informe, 526.000 personas mueren de manera violenta cada año en el mundo, pero sólo 55.000 perdieron la vida en el marco de un conflicto o debido al terrorismo. Por otra parte, unas 200.000 personas murieron en las zonas donde hay enfrentamientos armados por causas indirectas como la malnutrición o enfermedades evitables.
La Declaración de Ginebra fue firmada por más de un centenar de países, con el objetivo de respaldar a los Estados y a la sociedad civil en sus esfuerzos para reducir de manera tangible la violencia armada para 2015. Entre sus promotores figura el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El lunes y martes se llevará a cabo una conferencia ministerial para examinar los progresos realizados y "fijar claramente las prioridades". La apertura estará a cargo de la presidenta de la Confederación suiza, Michelin Calmy-Rey. (AFP)
"Un cuarto de todas las muertes violentas se produjeron en sólo 14 países", señala el informe de la iniciativa diplomática lanzada en 2008, basado en estadísticas de 2009. La primera edición no disponía de estadísticas por países.
El Salvador, Honduras, Colombia, Venezuela, Guatemala y Belice son los países latinoamericanos mencionados en el documento. En ellos, los grupos armados, a menudo vinculados al tráfico de drogas, provocan estragos. La lista se completa con Irak, Jamaica, Sri Lanka, Sudáfrica, Lesoto, República Centroafricana, Sudán y República Democrática del Congo (las últimas cinco son naciones africanas).
El Salvador es el país más violento del mundo con más de 60 muertes por cada 100.000 habitantes. Entre 2004 y 2009, proporcionalmente murieron más personas de forma violenta en El Salvador que en Irak, que figura en el segundo lugar de los países más violentos del mundo, con Jamaica en el tercer escalón.
En Centroamérica las muertes violentas tienen un promedio regional de 29 por cada 100.000 habitantes; le siguen el sur de África, 27,4; y el Caribe, 22,4. Por detrás se sitúan el centro de África y Sudamérica.
"Las operaciones del crimen organizado están acompañadas por un nivel muy elevado de violencia. Esos grupos tienen una extraordinaria capacidad para hacer borrosos los límites entre los tipos de violencia ya sean de origen criminal o político, como lo demuestra la guerra de la droga en México y el resto de América Central, el Caribe y algunos países andinos", se puntualiza en el informe.
Se insistió también en la violencia contra las mujeres, en particular en Guatemala, donde "unas 720 mujeres murieron en 2009, muchas de ellas luego de haber sido torturadas o abusadas sexualmente, lo que es casi el doble de las 383 mujeres asesinadas en 2003". Entre ese año y 2008, "ocho países registraron una cifra anual de muertes violentas intencionales por encima de la cantidad de decesos por el conflicto en Irak". El primero de esta estadística es Brasil, con 48.000 víctimas por homicidios (ocupa el 18 lugar como país más violento del mundo).
Se aclaró que el nivel de violencia en México se mantuvo estable con un promedio de 11,5 muertes por cada 100.000 habitantes entre 2004 a 2009. "La mayor parte del país es segura, lo que esconde la amarga realidad de que algunas ciudades y regiones sufren niveles extraordinarios de violencia", se afirma.
Violencia sin guerra
"La mayoría de las sociedades afectadas por las muertes violentas no están en guerra", destacó Keith Krause, profesor del Instituto de Altos Estudios Internacionales y de Desarrollo de Ginebra que participó en la elaboración del estudio. "No hubo grandes cambios en los últimos tres años", agregó.
Según el informe, 526.000 personas mueren de manera violenta cada año en el mundo, pero sólo 55.000 perdieron la vida en el marco de un conflicto o debido al terrorismo. Por otra parte, unas 200.000 personas murieron en las zonas donde hay enfrentamientos armados por causas indirectas como la malnutrición o enfermedades evitables.
La Declaración de Ginebra fue firmada por más de un centenar de países, con el objetivo de respaldar a los Estados y a la sociedad civil en sus esfuerzos para reducir de manera tangible la violencia armada para 2015. Entre sus promotores figura el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El lunes y martes se llevará a cabo una conferencia ministerial para examinar los progresos realizados y "fijar claramente las prioridades". La apertura estará a cargo de la presidenta de la Confederación suiza, Michelin Calmy-Rey. (AFP)