Comedias, dramas y hasta alguna que otra tragedia; para niños y para adultos; historias propias, pero también adaptaciones de clásicos. Palabras más, palabras menos, este es el núcleo dramático de la nueva edición de la Fiesta Provincial del Teatro. Se iniciará esta noche en Aguilares y se extenderá hasta el sábado 6 de noviembre, cuando se conocerá el fallo del jurado que definirá las dos obras que representarán a la provincia en las fiestas Regional y Nacional del Teatro.
La nueva modalidad que se aplica desde esta edición es una prueba piloto en el país; pretende bajar los decibeles de la competitividad, al hacer que el jurado ya haya visto las puestas oportunamente durante el año (aunque también lo hará en un par de casos durante la semana). Pero el sistema también crea alguna sospecha, porque no se tiene seguridad de que efectivamente así haya sucedido, menos cuando no se conocía con anterioridad los nombres de los jurados.
Con el sistema anterior las puestas se hacían a la vista de todos los participantes y allí podía verse actuando a los jurados; ahora deberá confiarse que ello ocurrió, con independencia de la honorabilidad de quienes fueron designados como tales, algo que no se discute. Tal vez, anunciar con mucha anticipación los nombres de los jurados ayude a despejar esta duda. Pero además, siempre se podrá discutir si el teatro, al ser uno de las pocas manifestaciones artísticas en vivo, puede ser evaluado por una puesta del pasado y no del presente, cuando los teatristas saben que ninguna función es igual a otra. De todos modos, queda dicho que se trata de una prueba que seguramente deberán evaluar las autoridades del INT.
Pero al margen de estas discusiones, lo cierto es que, como suele suceder en estos festivales, sirve para tomarle el pulso a la actividad, sobre todo cuando es indudable que es alto el grado de participación, y son pocas las obras que quedaron afuera (por ejemplo, llama la atención que Guillermo Montilla Santillán, uno de los autores más prolíficos, no participe aunque estrenó tres obras). La conclusión no puede ser otra: el teatro independiente tucumano atraviesa un momento de gran creación y vitalidad artística, con estéticas diferentes, aunque con graves problemas económicos y conflictos de arrastre.
El programa prevé la puesta de 28 piezas, pero compiten 30 (no están agendadas "Cuestión de principios" y "Tartufo"). Otras cuatro están programadas en adhesión. Simultáneamente, se dictarán talleres a cargo de Viviana Perea, Ricardo Salim y María Inés Falconi, sobre dramaturgia y "La generación de la forma en el lenguaje teatral". La información sobre el programa, al escribirse estas líneas, no estaba cerrada. Si bien en la apertura no habrá discursos, el cierre será a toda fiesta, con la actuación de La Banda del Río Salí, el último día, cuando se sepan los nombres de los ganadores.