BUENOS AIRES.- El director de la NASA (Agencia espacial de EE.UU.), Charles Bolden, halagó durante su breve paso por nuestro país, al programa científico espacial argentino y particularmente a la misión del satélite SAC-D/Aquarius lanzado en junio último. "Estamos muy orgullosos de la sociedad que formamos con la Argentina en la misión SAC-D/Aquarius. Tienen ustedes un gran programa espacial científico y un gran futuro", expresó.
"El único país hasta ahora con el que firmamos un acuerdo es con Argentina", dijo Bolden, quien presentó los primeros resultados del satélite a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, antes de que ella viaje a Santa Cruz para los homenajes al ex presidente Néstor Kirchner.
El funcionario norteamericano dijo que el encuentro con la mandataria fue positivo: "ella es toda una entusiasta en lo que hace a la ciencia y la tecnología, y cuando le mostramos las imágenes del mapa de salinidad (del SAC-D, el satélite construido en colaboración con Argentina) estuvo muy interesada en los detalles. Es muy parecida al presidente Barack Obama en ese sentido, en ser una entusiasta en innovación y ciencia".
El más ambicioso proyecto espacial argentino, informó el diario "La Nación", fue construido en Bariloche por más de 200 investigadores, científicos, ingenieros y técnicos, y fue lanzado el 10 de junio último en la punta de un cohete Delta II de casi 40 metros de altura desde la desde la base espacial de Vandenberg, en EEUU, después de 10 años de trabajo intenso y en conjunto con la NASA y otras agencias espaciales del mundo.
Un verdadero observatorio
Se trata de un verdadero observatorio del océano, el clima y el ambiente , en el que dentro de una estructura octogonal de aluminio de siete metros de alto y de 1300 kilogramos de peso, "conviven" nueve instrumentos científicos de máxima precisión: el Aquarius, de la NASA, que es un innovador medidor de la salinidad de mares y océanos, dos sensores franceses, uno italiano y cinco construidos en la Argentina.
Entre las principales aplicaciones del satélite se cuenta medir la salinidad de los océanos en un tiempo de siete días (antes se realizaba con barcos y tardaba años), predecir los cambios en la circulación oceánica, establecer parámetros ambientales con las especies biológicas y hacer alerta temprana de inundaciones, incendios forestales y erupciones volcánicas. (Especial-Télam)