SIRTE, Libia.- A días de la muerte de Muammar Kadafi, nuevo material surge en torno a los hechos que envolvieron el comienzo del fin. Cuando todos se disponían a desplegar sus armas sobre Libia, el difundo líder sólo pensó en una persona para interceder ante la OTAN: Silvio Berlusconi.

Fue a través de una carta que Kadafi, desesperado, le pidió que intervenga en el conflicto para persuadir a los países del Atlántico Norte de que no continúen con la ofensiva militar iniciada por Estados Unidos en la zona.

"Detén los bombardeos que matan a nuestros hermanos libios y nuestros niños. Me sorprende la actitud de un amigo con el que firmé un tratado de amistad favorable para nuestros pueblos. Me esperaba que tú te interesaras por los hechos e intentaras una mediación antes de apoyar esta guerra. Pero creo que aún tienes la posibilidad de dar marcha atrás para que prevalezcan los intereses de nuestros pueblos. Espero que Dios Todopoderoso te guíe por el camino de la justicia", dice parte del escrito, publicado por el semanario francés "Paris Match".

La misiva fue entregada por amigos personales del dictador en la sede del gobierno italiano. Se trata de Alessandro Londero y su mujer, Yvonne di Vito, dueños de una agencia de "azafatas", que habían viajado expresamente a Trípoli para encontrarse con Kadafi, un día antes de su escape. Igualmente, no hubo ninguna respuesta, por lo menos no públicamente. (Especial)