Ella tomó una decisión personal desde que él no está. A Cristina Fernández, desde el fallecimiento de su esposo, Néstor Kirchner, hace un año, en todas las apariciones públicas se la vio de riguroso negro y casi despojada de anillos, pulseras, relojes o colgantes.
Si bien el protocolo oficial no fija normas sobre el duelo presidencial, la actual jefa de Estado eligió el luto y prevaleció el uso de vestidos o polleras, más que sus clásicos palazzos. El luto es una prueba de afecto y de dolor.
Según los especialistas en ceremonial, las normas protocolares de uso (no escritas o regladas) indican que por la muerte de la esposa, del esposo, o de hijos, el luto dura dos años. Por la muerte del padre, madre, o padres políticos, el luto dura un año; por hermanos, son seis meses y por la muerte de tíos, el luto dura tres meses.
No existe una normativa protocolar para el luto oficial o presidencial, es una decisión personal, y también lo es el dejar de usarlo.
El 27 de octubre de 2010, el decreto presidencial 1.560, sólo hizo alusión a que, ante el fallecimiento del ex presidente de la Nación, Néstor Carlos Kirchner, las banderas de los edificios públicos sean izadas a media asta y que se cumplan con las honras fúnebres de un ex jefe de Estado.
Negro riguroso
Desde ese entonces Cristina, cada vez que se mostró en público, se vistió de riguroso negro. Sin excepción usó diferentes tailleurs negros, faldas a la rodilla, blusas de seda y sacos entallados. En algunos casos, exhibió su rolex de oro, anillos y aros muy pequeños. Nunca, desde ese entonces, se la vio utilizar colores rojos o verdes; negro y blanco, tampoco.
La cultura occidental indica que el negro es el color de luto. El hombre sólo puede utilizar una camisa blanca y la mujer lleva, de pies a cabeza todo negro.
Nadie sabe, sólo ella, hasta cuando usará el luto impuesto por al fallecimiento de él. Este será un tema de intriga para todos, especialmente para los hombres de prensa que cubren las actividades diarias de la Presidenta, y que hablan de un medio luto a partir de hoy. Mientras tanto, existe respeto por la decisión personal que tomó Cristina desde que no está su esposo.