No hay opciones. La decisión está tomada. Va a ser muy difícil que en las horas que quedan alguien no sepa qué va a hacer e incluso que no pueda intuir el resultado. Las primarias ya son un recuerdo, pero dejaron el sabor de definitivas.

Ringggg. Rinnnggg. Ringgg.

No hace muchos años un domingo como hoy ponía a los periodistas en una encrucijada. Debían caminar por el filo de la veda pero también obligado a hacer un guiño a adelantar algo de lo que pasaría. La prensa está muy lejos de ser un oráculo y sólo debe trabajar sobre hechos, sin embargo hacia allí solía ser empujada. Hoy no pasa nada de eso. Los electores llegan a la mesa de votación con el DNI en la mano y con el resultado de los comicios resuelto. Es algo diferente a lo que nos tenía acostumbrados la democracia argentina. Tampoco se sospecha de fraudes, eso sólo aparece en el enojo o en la impotencia de algún perdedor. Son tan atípicos estos comicios que hasta los taxistas no entienden cómo en épocas de elecciones la tarifa bajó casi un 40% y son muy pocos los convocados a movilizar.

Rinnnng. Riiiiinnnngg. Rinnng.

En los últimos comicios no hubo desbordes de alegría, la euforia se quedó en los hogares no salió a las calles. Da la sensación de que, electoralmente hablando, a la sociedad nada le sorprende. También hay que reconocer que cuando el ciudadano vota está tomando una decisión por cuatro años. El voto es el sello de un contrato y por lo tanto está acordando lo que pasará en el futuro. Pero ese pacto es una ilusión. No hay promesas de acción, no hay plataformas, todo ha quedado reducido a un guiño de confianza y nada más. Si después la política vira y se hace lo contrario, no importa. Por eso hoy se puede elegir a alguien por cuatro años, pero termina siendo por muchos más. El elector se fue acostumbrando a que no lo vayan a defraudar y lo terminen haciendo. Sin embargo, aquellos que harían un escándalo por el incumplimiento de contrato hoy van a votar -firmar- un contrato en blanco.

Rinnnggg. Riiiiiiiinnng. Rrrring.

- ¿Quién habla?

- ¿Cómo le va? ¡Tanto tiempo! Traté de llamarlo antes de viajar y nunca lo encontré.

- ¿Qué necesita? Estoy muy apurado faltan sólo 15 horas para los comicios y aún no entregué la nota del domingo...

- Tengo el mismo problema. Me pidieron unas 500 líneas sobre los comicios. Me tiene que ayudar. Veo que van a estar muy reñidos.

- Espere...

- Yo les expliqué que Tucson es siempre sorpresa y le dije eso que me enseñó usted, sobre que los acontecimientos se anticipan en la provincia y luego ocurren en el resto del país...

- No. Esta vez es distinto.

- Leí que las primeras...

- Primarias, primarias abiertas.

- Ustedes pusieron que no eran abiertas: iban levantando la mano y...

- Espere, espere

- No me confunda, estoy al tanto de lo que pasó, fue una elección tremenda.

- ¿De qué habla? Las primarias fueron el 14 de agosto y no fueron reñidas y la otra votación se hará mañana (hoy).

- Me refiero a la de Ciudadela...

- Pero eso es un club de fútbol y nada tiene que ver con la política.

- No me mienta, ahora me va a decir que la política no se mete en el fútbol. Me va a decir que Alperovich no tiene que ver...

- Le trato de decir que mañana (hoy) todo será diferente.

- ¿Diferente a las primarias?

- No me confunda, por favor. ¿Qué necesita para sus 500 líneas?

- Pensé que el mejor lugar para contar los comicios era Tucson. Mire: tiene un vice que es ministro y que está acusado de enriquecimiento ilícito y un gobernador que no quiere ser reelecto. Además vi esos comicios tan reñidos...

- No me haga reír. Creo que se confunde; además, ¿qué tiene de curioso?

- No me diga que hay muchas provincias con un gobernador que no quiere ser reelecto y con el vice con cita en Tribunales...

- Pero hoy se elige Presidente y diputados nacionales.

- Sí, pero en Tucson Alperovich es amo y señor; y no me diga que la ciudadanía no le hace caso, aunque usted escriba lo contrario.

- No entiendo para qué me llamó. Hasta luego.

- Si no va a estar reñida, dígame el resultado, total aquí en Europa no hay veda.

- Ponga que va a ser un trámite, que está todo resuelto.

- ¿Va a haber goleada? ¿Ni siquiera habrá un gol del honor para algún perdedor? Usted vio que a veces en esos partidos los defensores.

- Usted confunde el deporte con la política y hoy se vota, no se juega. Hasta mañana.

- No se enoje, pero usted sabe que tenemos que arriesgar algún resultado, siempre; a la gente le gusta saber qué puede pasar.

- No insista, aquí nada de eso pasa ya. Adiós.

Más tensión para elegir

La apatía electoral contrasta con los dimes y diretes tribunalicios. La jugada de cambiar los representantes del Consejo Asesor de la Magistratura fortaleciendo al trío integrado por el presidente Antonio Estofán y los vocales Daniel Posse y René Goane despierta tensiones y rumores.

¿Y si ahora se proponen nuevos nombres para la Junta Federal de Cortes y Superiores Tribunales de Justicias de las Provincias Argentinas y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires? Esa pregunta se escuchó la semana que se despide. En los corrillos, los interlocutores no dicen a quién van a votar, sino qué pasará si se cumple la pregunta inicial del párrafo. Nadie responde, pero sí saben que la vocal Claudia Sbdar se siente más en Siberia que en el segundo piso del palacio de una provincia subtropical. Ese trato que se explica en función a una tarea más individual que colectiva en la Corte.

El otro afectado por esa nueva mayoría es el vocal Antonio Gandur, que ya no preside más el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM). Sin embargo -siempre en función a los dimes de los pasillos- un premio consuelo podría ser la designación de su hijo en la vocalía de la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo.

Este concurso es, quizá, el más relevante de todos los que ha sustanciado el CAM durante sus dos años de vida. Si no hay sorpresas de último momento, Alperovich recibirá una terna para cubrir esa vacante compuesta por tres candidatos con perfiles muy distintos. Ana María de la Vega Madueño de Díaz Ricci, experta en Derecho Administrativo casada con Raúl Díaz Ricci, camarista del Trabajo y uno de los magistrados que, junto a Gandur y a Ibáñez, avaló la re-reelección del gobernador en la causa "García".

A diferencia de Gandur hijo y de De la Vega, el segundo candidato, Cristian Daniel Schurig, no presume con padrinos políticos. Schurig hizo carrera en Tribunales y se desempeña actualmente como relator de la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo. En ese entorno se comenta que hizo un papel sobresaliente en un concurso peleadísimo: no sólo relegó al retoño del presidente del CAM y abogado de la Fiscalía de Estado al tercer puesto, sino que, en principio, dejó afuera de la terna a Augusto González Navarro, un hombre de la Universidad Nacional de Tucumán que, además, es hermano del ex secretario de Gobierno y flamante legislador alperovichista. Las especulaciones arden por la naturaleza del cargo judicial en juego, una magistratura llamada a entender en los asuntos en que el Estado sea parte. Para dimensionar el poder asociado a este sillón basta citar dos ejemplos recientes: por un lado, la decisión de la Sala III de voltear el engendro llamado "voto Voligoma", pergeñado por Jaldo y Mansilla para perjudicar a Edmundo "Pirincho" Jiménez y, por el otro, los fallos de la Sala II que derribaron institutos clave de la reforma constitucional de 2006.

Alperovich carga un reloj que adelanta varias horas, por eso ya sabe cuál será el resultado de los comicios de hoy, pero aún no logra saber si en la elección de esta vocalía tiene que aplicar la doctrina "Carlos López" (para aquel que actuó en contra, ni agua) o de una vez por todas respetará el orden elegido por el CAM. Otro pacto tácito que al ciudadano parece no importarle que no se cumpla.