BRUSELAS.- Mientras se espera que los líderes pueden llegar a un acuerdo durante la cumbre de hoy, Europa sale al rescate de sus bancos y erige a su alrededor un cortafuegos dotado de 100.000 millones de euros. Se trata de una inyección de capital que deberá protegerles de posibles contagios de la crisis de deuda soberana, al tiempo que recuperan la confianza de los mercados, muy deteriorada desde que estalló el "incendio" en la eurozona. En caso de que la crisis se extienda desde su epicentro griego a otras economías de la moneda única, los ministros de Economía de la Unión Europea (UE) apostaron ayer por un amplio programa de recapitalización, tal como reclamó el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y, antes que él, la directora del FMI, Christine Lagarde.
No obstante, en el último momento se ha formado un frente crítico con las condiciones que contiene la iniciativa, integrado por España, Italia, Portugal y el Banco Central Europeo (BCE), que consideran "excesiva" la ratio de capital de calidad del 9% exigido por la Autoridad Bancaria Europea (EBA) a las grandes entidades.
Los expertos del FMI cifraron las necesidades de recapitalización de la banca europea en 200.000 millones de euros, aunque la cantidad final se quedará en justo la mitad, según fuentes diplomáticas comunitarias tras el Consejo de ministros de Economía de los 27 socios del bloque (Ecofin). Las entidades bancarias europeas tendrán ahora de plazo hasta mediados de 2012 para poner en marcha todo el proceso. Además, el Ecofin acordó exigir temporalmente a los grandes bancos del bloque un ratio de capital de calidad del 9%, frente al 5% de las pruebas de esfuerzo de julio pasado: más exigencias para poder afrontar con mayor seguridad posibles turbulencias. Para España los bancos afectados por la medida serán seguramente el Santander, el BBVA, Bankia, CaixaBank y Popular, una vez aplicados descuentos en la deuda pública de los países periféricos de la eurozona que tengan en cartera. De manera reiterada, desde hace más de un mes, Lagarde advertía de la necesidad de recapitalizar la banca, aunque Bruselas criticó sus palabras y las consideró en su momento excesivamente alarmistas.
Los temas pendientes
A pesar de este principio de acuerdo, quedan todavía en el aire otros asuntos fundamentales en la "agenda de la crisis": la quita que se aplicará a Grecia, que ascenderá a alrededor del 50%, en lugar del 21% previsto inicialmente, y el refuerzo del fondo de rescate, dotado con 440.000 millones de euros, para frenar el contagio a España e Italia. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, dijo ayer que se habían hecho progresos en las conversaciones para resolver la crisis de deuda de la zona euro antes de la reunión de líderes de la región. "Se han hecho progresos. Entre ahora y el miércoles debe hallarse una solución ambiciosa, una solución ambiciosa, una solución definitiva", agregó Sarkozy. "No hay otra opción", acotó. En tanto, la canciller alemana Ángela Merkel restó expectativas a la cumbre de hoy. "Tenemos que tomar decisiones de largo alcance. Creo que los ministros de Finanzas hicieron progresos, de manera que podamos alcanzar nuestras ambiciosas metas el miércoles", dijo (DPA-Reuters)