Los ciudadanos de todo el país se preparan para emitir su voto mañana, y consagrar presidente, vicepresidente y 136 diputados (cinco en Tucumán). En esta provincia, se habilitó un padrón de 1 millón de electores, mientras que en el país los votantes suman 28,9 millones.

Se trata de la séptima vez que los argentinos concurren a las urnas desde el regreso de la democracia, y será la segunda oportunidad en que un primer mandatario busque la reelección por un nuevo período de Gobierno.

La historia
Luego de siete años de dictadura militar, 1983 representa un punto de inflexión para la política argentina: el 30 de octubre se realizó la elección que consagró presidente al radical Raúl Alfonsín, acompañado en la fórmula por Víctor Martínez.

Hacia finales de 1988, ante un cuadro de crisis económica y de conflictividad social, Alfonsín adelantó la convocatoria a elecciones generales para mayo de 1989, comicios en los que Carlos Menem y Eduardo Duhalde lograron más de la mitad de los electores.

Debían asumir el 10 de diciembre de ese año, pero, ante la crítica situación, Alfonsín renunció en junio de 1989, acordándose el traspaso del poder para el mes siguiente.

Tras la reforma constitucional de 1994 -que habilitó la elección directa del presidente, la reducción de su mandato de seis a cuatro años e introdujo la posibilidad de reelección presidencial por un período consecutivo- Menem se presentó de nuevo para las elecciones de mayo de 1995, esta vez acompañado por Carlos Ruckauf. La fórmula justicialista logró el 44,9 % de los votos.

En 1999, en cambio, la Alianza UCR-Frepaso se constituyó como la alternativa electoral que prefirió la mayoría de los argentinos, ante los signos de agotamiento de la década menemista. Así las cosas, Fernando de la Rúa y Eduardo "Chacho" Alvarez obtuvieron el 48 % de las boletas.

A finales de 2001, ante la gravedad de la crisis económica y social y un cuadro de debilidad institucional, la administración de De la Rúa tomó la decisión de confiscar los depósitos bancarios, lo que provocó un estallido social. El 20 de diciembre, De la Rúa renunció a la presidencia y un día después la Asamblea Nacional designó en ese cargo al presidente provisional del Senado, Ramón Puerta.

Dos días después, Puerta fue reemplazado por Adolfo Rodríguez Saá, quien asumió el 23 de diciembre de 2001. Pero dimitió el 31 de diciembre y, ante esta deserción, Eduardo Camaño tomó la presidencia interinamente. Finalmente, designado por la Asamblea Constituyente, Eduardo Duhalde se hizo cargo de la presidencia desde el 1 de enero de 2002 hasta el 25 de mayo de 2003.

En 2003, la fragmentación partidaria fue la característica principal de los comicios que se desarrollaron el 27 de abril, en los que el resultado electoral fue muy desparejo. Según la nueva ley electoral, correspondía el procedimiento del ballotage o segunda vuelta, ya que ninguno de los dos candidatos más votados logró más del 45 %: Néstor Kirchner obtuvo el 22 % y Menem el 19 %.

Ante una imagen desprestigiada, el ex presidente se bajó de la segunda vuelta. De esa manera, Kirchner quedó consagrado presidente de la Nación.

En 2007, la candidata oficialista fue Cristina Fernández de Kirchner, quien -con el 44 % de los votos- se convirtió en la primera presidenta de la historia argentina elegida por voluntad popular.

En 2011, con la reforma política sancionada por el Congreso, se instituyó el sistema de primarias abiertas simultáneas y obligatorias, por medio del cual se estableció un método de selección de candidaturas para cargos públicos electivos nacionales y de habilitación de partidos y alianzas. Tras las votaciones del pasado 14 de agosto, los argentinos volverán a las urnas este domingo. Accedé a la infografía. (Télam-Especial)