BUENOS AIRES.- La presidenta, Cristina Fernández, buscará mañana su reelección frente a seis candidatos de la oposición que intentarán destronar al kirchnerismo, en lo que serán las séptimas elecciones generales del actual período democrático, así como la decimoquinta renovación de la mitad de la Cámara de Diputados y un número menor de recambios de un tercio de la Senadores.

Las consecuencias de la elección de los máximos responsables del Poder Ejecutivo, así como de un segmento importante de las dos cámaras del Congreso, en donde reside la representación pluralista del país, reviste la máximo importancia y extenderá su influencia para los próximos cuatro años.

De triunfar la fórmula oficialista compuesta por Cristina Fernández y Amado Boudou, sumará su quinto mandato en casi tres décadas, la segunda reelección de uno de sus dirigentes y la primaria vez en que se producirá el tercer mandato consecutivo de un mismo partido.

Las chances de los candidatos aparece claramente despareja después que las primarias del 14 de agosto mostraron un apoyo superior del 50% para el binomio "K" y una gran dispersión opositora.

Todos quieren ser

Los contendientes más cercanos de la mandataria son el candidato al radical Ricardo Alfonsín y el representantes del Frente Amplio Progresista (FAP), el gobernador socialista Hermes Binner, relegando a los peronistas disidentes Alberto Rodríguez Saá (Compromiso Federal) y Eduardo Duhalde (Unión Popular) Más atrás aparecen Elisa Carrió (Coalición Cívica) y Jorge Altamira (Frente de Izquierda de los Trabajadores).

En el Parlamento nacional también habrá renovación, ya que estarán en juego 129 bancas de diputados y otras 24 de senadores, lo que significará que el voto de los electores provocará cambios en la mitad (50%) de la Cámara Baja y en la tercera parte (33%) de la Cámara Alta.

Veda, votos y seguridad

La veda electoral por las elecciones presidenciales comenzó a regir ayer en todo el territorio argentino, con la particularidad de que las redes sociales, exentas de la ley, se convirtieron en protagonistas de la discusión política y fueron uno de los temas preferidos del día. La veda comenzó a regir a partir de las 8 con el fin de las campañas electorales y el inicio de la prohibición para la publicación de encuestas y todo tipo de declaración política.

En tanto, el secretario de la Cámara Nacional Electoral, Nicolás Deane, confirmó que el número definitivo de electores habilitados para votar es de 28.915.030. En ese total están incluidas las 50.553 personas que viven en el exterior y que fueron autorizadas a sufragar.

Por otra parte, 87.646 efectivos de las Fuerzas Armadas y de seguridad estarán a cargo de la custodia del comicio, en un operativo que tendrá como fin "mantener el orden en los locales de votación y en sus proximidades". Estarán afectados al operativo hombres y mujeres del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, Gendarmería, Prefectura, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria y policías provinciales.

Los uniformados se desplegarán en sus diferentes objetivos desde las 8 de mañana y hasta que finalice el escrutinio. Además, se utilizarán medios de transporte aéreos y navales para brindar seguridad. (DyN-NA-Télam)