LA PAZ.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, decidió aceptar ayer la demanda de indígenas amazónicos de que una futura carretera selvátiva, financiada por Brasil, no atraviese un parque nacional en el centro del país. El gobernante hizo el anuncio mientras se aguardaba el inicio de su diálogo con los indígenas que llegaron el miércoles a La Paz tras una caminata de 600 kilómetros en defensa del parque conocido por su sigla Tipnis, que iba a resultar afectado por el proyecto vial.
"El tema Tipnis está resuelto", aseguró el mandatario en una conferencia de prensa, en una iniciativa que le permitiría superar una de sus peores crisis políticas por la aparente contradicción entre el proyecto carretero y su conocido discurso de defensa de los derechos indígenas y de la Madre Tierra.
Morales explicó que estaba devolviendo a la Asamblea Plurinacional una ley recién sancionada sobre el proyecto vial, proponiendo que la norma incluya la "intangibilidad" del Tipnis y la prohibición de carreteras en ese parque, lo que dejaba también sin efecto planes de consulta y referendo sobre el tema. El presidente aymara -etnia mayoritaria que vive en el occidente andino a diferencia de los minoritarios grupos étnicos amazónicos movilizados por el Tipnis- no mencionó las consecuencias técnicas ni financieras de su decisión sobre la carretera. El tramo vial ahora prohibido en el Tipnis es parte de una carretera de 306 kilómetros entre las ciudades de Villa Tunari y San Ignacio de Moxos, de los departamentos de Cochabamba y Beni respectivamente, cuya construcción está adjudicada llave en mano a la firma brasileña OAS por U$ 420 millones.
"Se dispone que la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, como cualquier otra, no atravesará el Territorio Indígena y Parque Nacional Isidoro Sécure (Tipnis)", dice la enmienda propuesta por Morales, cuya aprobación podría darse por descontada en la asamblea, mayoritariamente oficialista.
Morales señaló que su decisión recogía los últimos planteamientos de los manifestantes, quienes habían rechazado tanto el referendo como la consulta propuesta previamente como salida al conflicto en torno al parque de 1,2 millones de hectáreas, habitado por unos 13.000 indígenas. Y añadió que propuso que la ley incorpore una drástica prohibición de nuevos asentamientos humanos en el Tipnis, medida destinada aparentemente a frenar el avance de los cultivos de coca de la región vecina de Chapare, cuna política del mandatario. Evo hizo el anuncio poco antes de reunirse con los marchistas que llegaron a La Paz el miércoles. (Reuter-AFP)
"El tema Tipnis está resuelto", aseguró el mandatario en una conferencia de prensa, en una iniciativa que le permitiría superar una de sus peores crisis políticas por la aparente contradicción entre el proyecto carretero y su conocido discurso de defensa de los derechos indígenas y de la Madre Tierra.
Morales explicó que estaba devolviendo a la Asamblea Plurinacional una ley recién sancionada sobre el proyecto vial, proponiendo que la norma incluya la "intangibilidad" del Tipnis y la prohibición de carreteras en ese parque, lo que dejaba también sin efecto planes de consulta y referendo sobre el tema. El presidente aymara -etnia mayoritaria que vive en el occidente andino a diferencia de los minoritarios grupos étnicos amazónicos movilizados por el Tipnis- no mencionó las consecuencias técnicas ni financieras de su decisión sobre la carretera. El tramo vial ahora prohibido en el Tipnis es parte de una carretera de 306 kilómetros entre las ciudades de Villa Tunari y San Ignacio de Moxos, de los departamentos de Cochabamba y Beni respectivamente, cuya construcción está adjudicada llave en mano a la firma brasileña OAS por U$ 420 millones.
"Se dispone que la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, como cualquier otra, no atravesará el Territorio Indígena y Parque Nacional Isidoro Sécure (Tipnis)", dice la enmienda propuesta por Morales, cuya aprobación podría darse por descontada en la asamblea, mayoritariamente oficialista.
Morales señaló que su decisión recogía los últimos planteamientos de los manifestantes, quienes habían rechazado tanto el referendo como la consulta propuesta previamente como salida al conflicto en torno al parque de 1,2 millones de hectáreas, habitado por unos 13.000 indígenas. Y añadió que propuso que la ley incorpore una drástica prohibición de nuevos asentamientos humanos en el Tipnis, medida destinada aparentemente a frenar el avance de los cultivos de coca de la región vecina de Chapare, cuna política del mandatario. Evo hizo el anuncio poco antes de reunirse con los marchistas que llegaron a La Paz el miércoles. (Reuter-AFP)