PEKIN, China.- No son buenos los pronósticos luego de varios días de tratamientos intensivos parea Yue Yue, la niña de dos años que fue arrollada y dejada a su suerte por 18 transeúntes que la vieron malherida y recostada en el pavimento. Hoy por la mañana, debió ser intervenida de urgencia.

Según los médicos, su salud se deteriora desde anoche. Ayer, la pequeña había demostrado ciertos avances, como la estabilización de los latidos de su corazón, la leve recuperación de la sensibilidad en sus brazos y la capacidad de tomar débiles respiros. Sin embargo, el peligro de muerte está siempre presente.

"La operaron a las 9. Desde entonces los médicos no nos dijeron nada", confesó el abuelo de la nena, que espera junto a los padres una buena noticia que los ayude a seguir adelante.

A pesar de todo, el optimismo no está ausente. La directora del nosocomio, Su Lei, dijo que harán todo lo necesario por salvarla. Sin embargo, adelantó que no dará mayores detalles hasta mañana. Por otro lado, si logra salvarse, vivirá en estado vegetativo toda su vida, reveló un grupo de médicos neurocirujanos de la misma institución.

La madre de la nena no juzga a quienes atropellaron e ignoraron a su hija. Por el contrario, deja que ellos hagan su propio juicio interno. En cuanto a culpabilidades, admitió ser una de las grandes responsables del hecho por perder de vista a su pequeña. "No la cuidé como debía, es mi error. Pero Yue Yue no puede dejar a su madre, y su madre no dejará ir a Yue Yue", confesó entre lágrimas. (Especial)