Mónica Espinosa no podía despegar la mirada del cuerpo de su hijo. Lo levantó del suelo, lo envolvió con una toalla blanca y lo acunó entre sus brazos; acomodó la cabeza del niño en su pecho y lo abrazó. Luego le acercaron una silla de madera y se sentó. Arrodillado en frente suyo estaba Carlos Medrano, su marido. El hombre lloraba y la abrazaba. Cuando ella levantó la cara, en sus ojos había una mirada perdida; sus lágrimas se le habían secado sobre el rostro. Ninguno de los dos quería hablar. Brian Medrano, su hijo de dos años, yacía muerto en sus brazos.
Según sus familiares, el niño había salido de su casa, ubicada en un camino vecinal de la localidad de Taco Palta, en El Chañar, alrededor de las 12.30. Su tío, Emanuel Espinosa, fue a buscarlo a él y a su hermana, Rocío Medrano, de cinco años, para llevarlos a la casa de una de sus tías que vive a unas cuantas cuadras de allí. "Siempre andaban en la moto y nunca les había pasado nada", dijo Cynthya Alderete, prima de los niños. Los tres subieron a una moto CG negra y cruzaron el pequeño puente que está ubicado por sobre la acequia que recorre el frente de su casa. Fue el comienzo de una fatalidad.
Según el parte policial, al salir al camino vecinal, que está consolidado con ripio, Espinosa maniobró su motocicleta, pero, sin tiempo a reaccionar, fue atropellado y aplastado por un camión carguero que transportaba áridos. El joven, que tenía 17 años, murió en el acto junto con su sobrino. La niña fue trasladada de urgencia al hospital de Niños en donde estaba siendo intervenida quirúrgicamente y, tal como informó la Policía, su estado es reservado. "El camión era conducido por Mario Oscar Medina, que fue trasladado al hospital Padilla a causa de las heridas que sufrió en el accidente", explicó el comisario Guido Salas, segundo jefe de la Unidad Regional Este.
Los vecinos que fueron testigos de choque fatal dijeron que el conductor del camión intentó maniobrar para evitar la colisión pero que no consiguió hacerlo. "El camión venía muy rápido. Los chicos salieron en la moto desde su casa pero el otro vehículo los arrolló desde atrás y los arrastró hasta quedar volcados en la acequia", apuntó María Arraya, una vecina del lugar. A su vez, otros advirtieron sobre la peligrosidad de ese camino. "En cualquier momento podía ocurrir una desgracia como esta. Era tema que siempre se discutía durante las reuniones en el pueblo. Por acá nadie respeta ningún límite de velocidad", agregó Juan Ángel Albarracín, también vecino de la familia Medrano.
Según el informe oficial, el camión circulaba de norte a sur cuando se produjo el choque y todavía no se determinaron cuáles fueron las causas que lo provocaron. Aunque señalaron que el camino por donde circulaban los vehículos tiene una leve pendiente que podría haber influido en la colisión. Sin embargo, no se dieron mayores detalles sobre los motivos del accidente y adelantaron que se esperará el resultado de las pericias de la Policía Científica. Los cuerpos de las víctimas fueron entregados a sus familiares para que fueran velados.
El camino vecinal cercano a la casa de la familia Medrano cruza por campos con plantaciones citrícolas y es frecuentemente recorrido por vehículos pesados. Según los vecinos que dialogaron con LA GACETA, esa ruta consolidada comenzó a refaccionarse hace dos meses y el camión que chocó la moto transportaba ripio para continuar con los trabajos que se realizan en ese camino. Por esto, mostraron su preocupación ante la posibilidad de que puedan ocurrir nuevos accidentes.
Una dotación de la División de Bomberos de la capital también fue afectada, de manera preventiva, al operativo; debido a que, con el impacto, uno de los tanques de nafta del camión se rompió y se produjo una importante pérdida de combustible. El comisario Salas y el subcomisario Luis Valdez estuvieron a cargo del procedimiento.
Según sus familiares, el niño había salido de su casa, ubicada en un camino vecinal de la localidad de Taco Palta, en El Chañar, alrededor de las 12.30. Su tío, Emanuel Espinosa, fue a buscarlo a él y a su hermana, Rocío Medrano, de cinco años, para llevarlos a la casa de una de sus tías que vive a unas cuantas cuadras de allí. "Siempre andaban en la moto y nunca les había pasado nada", dijo Cynthya Alderete, prima de los niños. Los tres subieron a una moto CG negra y cruzaron el pequeño puente que está ubicado por sobre la acequia que recorre el frente de su casa. Fue el comienzo de una fatalidad.
Según el parte policial, al salir al camino vecinal, que está consolidado con ripio, Espinosa maniobró su motocicleta, pero, sin tiempo a reaccionar, fue atropellado y aplastado por un camión carguero que transportaba áridos. El joven, que tenía 17 años, murió en el acto junto con su sobrino. La niña fue trasladada de urgencia al hospital de Niños en donde estaba siendo intervenida quirúrgicamente y, tal como informó la Policía, su estado es reservado. "El camión era conducido por Mario Oscar Medina, que fue trasladado al hospital Padilla a causa de las heridas que sufrió en el accidente", explicó el comisario Guido Salas, segundo jefe de la Unidad Regional Este.
Los vecinos que fueron testigos de choque fatal dijeron que el conductor del camión intentó maniobrar para evitar la colisión pero que no consiguió hacerlo. "El camión venía muy rápido. Los chicos salieron en la moto desde su casa pero el otro vehículo los arrolló desde atrás y los arrastró hasta quedar volcados en la acequia", apuntó María Arraya, una vecina del lugar. A su vez, otros advirtieron sobre la peligrosidad de ese camino. "En cualquier momento podía ocurrir una desgracia como esta. Era tema que siempre se discutía durante las reuniones en el pueblo. Por acá nadie respeta ningún límite de velocidad", agregó Juan Ángel Albarracín, también vecino de la familia Medrano.
Según el informe oficial, el camión circulaba de norte a sur cuando se produjo el choque y todavía no se determinaron cuáles fueron las causas que lo provocaron. Aunque señalaron que el camino por donde circulaban los vehículos tiene una leve pendiente que podría haber influido en la colisión. Sin embargo, no se dieron mayores detalles sobre los motivos del accidente y adelantaron que se esperará el resultado de las pericias de la Policía Científica. Los cuerpos de las víctimas fueron entregados a sus familiares para que fueran velados.
El camino vecinal cercano a la casa de la familia Medrano cruza por campos con plantaciones citrícolas y es frecuentemente recorrido por vehículos pesados. Según los vecinos que dialogaron con LA GACETA, esa ruta consolidada comenzó a refaccionarse hace dos meses y el camión que chocó la moto transportaba ripio para continuar con los trabajos que se realizan en ese camino. Por esto, mostraron su preocupación ante la posibilidad de que puedan ocurrir nuevos accidentes.
Una dotación de la División de Bomberos de la capital también fue afectada, de manera preventiva, al operativo; debido a que, con el impacto, uno de los tanques de nafta del camión se rompió y se produjo una importante pérdida de combustible. El comisario Salas y el subcomisario Luis Valdez estuvieron a cargo del procedimiento.