BUENOS AIRES.- Raúl Alfonsín continúa en el tope del ranking de presidentes más votados desde la restauración de la democracia en 1983. Hasta el presente, fue el único mandatario que accedió a la Casa Rosada con más del 50% de los votos, aunque ese respaldo no se convirtió en causa suficiente para culminar con éxito su gestión.

La mayor cifra de las seis elecciones democráticas la logró Alfonsín en 1983, al obtener el 51,75%, seguido por Carlos Menem cuando buscaba la reelección en 1995, con el 49,94%, y por Fernando de la Rúa en 1999, con el 48,37%. Por las estadísticas, el cuarto lugar lo consiguió el Menem que derrotó a Eduardo Angeloz en 1989 con el 47,49%; y el quinto Cristina Fernández, que accedió ala Casa Rosada en 2007 con el 45,29%. En última posición, la particular disputa de la primera vuelta electoral de 2003, en la que Menem triunfó con el 24,45% contra el 22,24% de Néstor Kirchner, pero después renunció a disputar el balotaje.

Resulta curioso comprobar que la gran concentración de sufragios en las tres primeras elecciones dio paso a gestiones públicas que concluyeron con problemas: Alfonsín renunció en 1989, seis meses antes de concluir su mandato, De la Rúa a los dos años de asumir y Menem no pudo dejar un sucesor 1999 y su partido fue derrotado por De la Rúa en esa ocasión.

La paradoja continúa porque los tres gobiernos que lograron niveles inferiores de adhesión fueron los que culminaron con éxito, si se considera como tal al que obtuvo una reelección y a los que dejaron herederos del igual signo político. Cabe citar, aunque sólo sea como anécdota, que los gobiernos que llegaron con mayor respaldo concluyeron mal, y con menor apoyo lograron más éxitos.

Si pudiera incluirse en la comparación de los resultados presidenciales las primarias del 14 de agosto pasado, Cristina se ubicaría detrás de Alfonsín con el 50,24%, y por encima de Menem reelegido de 1995 y de De la Rúa, de 1999.

La mayor distancia entre los dos candidatos más votados se produjo en 2007, cuando Cristina superó a Elisa Carrió por 22,25%. La menor fue en la primera vuelta de 2003, en la que triunfó Menem sobre Kirchner por apenas 2,21%, pero finalmente el santacruceño accedió al gobierno, después que el riojano comprobó que se aproximaba a una derrota apabullante en segunda vuelta.

La mayor sorpresa política de los seis comicios presidenciales desde 1983, sobrevino el 30 de octubre de ese año. Contra todas las opiniones, todas las encuestas y los antecedentes históricos, el peronismo encarnado por Italo Luder fue derrotado por Raúl Alfonsín.

El resultado más anunciado puede ser la elección del domingo, si se repiten las cifras de las primarias de agosto: Cristina, el 50,24%, y una diferencia de 38 puntos respecto del segundo. La Presidenta triunfaría en primera vuelta aunque los votos bajaran hasta el 45%, o el 40%, con 10 de distancia.