BERLÍN.- Unas declaraciones del portavoz de la canciller de Alemania, Angela Merkel, electrizaron ayer a los mercados de acciones, que se derrumbaron al saber que la potencia europea no aprueba un plan definitivo para solucionar la crisis de la deuda europea. De acuerdo con Steffen Seibert, vocero de Merkel, la máxima autoridad de Alemania no cree que sea posible satisfacer "las ilusiones de que un nuevo paquete de medidas deje todo resuelto y concluido" en la Cumbre europea del próximo domingo, una reunión en la que los mercados tenían puestas todas sus esperanzas.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 socios comunitarios presentarán el domingo un amplio paquete de medidas para hacer frente a la crisis que atenaza a Grecia y otros países del bloque, o esta era, al menos hasta ahora, la visión de los mercados.

"Son medidas importantes para trabajar en un largo plazo, que llegarán hasta el próximo año y sobre las cuales deberán seguir más medidas", agregó Seibert en una conferencia de prensa. Después de que Merkel y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, prometieron en un encuentro bilateral el 9 de octubre que darían a conocer un nuevo paquete comprehensivo de medidas contra la crisis, incluyendo un acuerdo sobre cómo recapitalizar a los bancos de Europa, las expectativas sobre la cumbre subieron. Pero ayer llegó el balde de agua fría que significó la definición de Seibert, lo que provocó la caída de todos los mercados en Europa y también empujó a la Bolsa de Wall Street, golpeada también por malos datos de producción industrial en Nueva York.

El índice industrial Dow Jones de la Bolsa de Nueva York perdió 2,13% y, en esta ocasión, también arrastró al Nasdaq, de valores tecnológicos, que cerró con un retroceso del 1,98%.

En Londres, mientras tanto, los valores del índice FTSE cayeron 0,54%, por debajo de las pérdidas registradas por el CAC40 de la Bolsa de París que perdió un 1,61%, y el DAX de Frankfurt que cedió un 1,81%.

En Madrid, el índice IBEX35 se dejó al cierre un 1,24%, menos que el 2,30% del Mib30 de la Bolsa de Milán. En Amsterdam, la Bolsa también terminó en baja, en este caso del 1,05%, igual que en Estocolmo, que perdió un 1,78% y Zurich que cayó 0,65%.

En cambio, las Bolsas del Lejano Oriente, que terminan sus operaciones cuando Europa está por comenzarlas, habían subido. Tokio, por ejemplo, vio avanzar un 1,50% su índice Nikkei, y Hong Kong un 2,01% el índice Hang Seng, mientras que la Bolsa de Sydney ganó un 1,66%.

En el caso de la Bolsa de Nueva York, la caída del final se produjo después de que retornaran las preocupaciones sobre la evolución de la deuda griega y pese a los resultados positivos de los bancos Citigroup y Wells Fargo. La plaza neoyorquina comienza la semana en negativo, en una primera reacción a lo que dijo el portavoz del Gobierno de Alemania. (Reuter-DPA-Télam)