SANTIAGO DEL ESTERO (Enviado Especial, Miguel Décima).- Algunos se quedaron en Tucumán, seducidos por la importancia de la caravana de protesta. Otros decidieron viajar a Santiago del Estero y cualquier medio de movilidad sirvió para que ellos digan presente. Tal el caso de Marcelo Vázquez que con su hermano Eduardo vinieron en una moto enduro. "Salimos a las 16.30 desde Villa Urquiza, donde vivimos. Hicimos varias paradas por eso llegamos a las 19.45. Primero fuimos a sacar las entradas y luego comimos unos choripanes que estaban tentadores", dijo Marcelo, en referencia a un asado organizado por la hinchada santiagueña.

Cuando le preguntamos a Eduardo sobre las marchas que todos los viernes realizan los autoconvocados, nos señaló: "me pareció desacertado haber programado la caravana el mismo día del partido. Yo soy hincha de San Martín y por más que no esté de acuerdo con la dirigencia nunca voy a hacer algo que termine perjudicando al club. En este momento todos debemos apoyar, porque cuando las cosas están bien, es fácil ponerse el rótulo de hincha".

En un sector de la plaza Absalón Rojas, que se encuentra ubicada al frente del estadio "Alfredo Terrera", estaban Pablo Lizondo y Rebecca Alcaino. Ambos viven en el Barrio Elena White y portaban una de las banderas que lucieron gallardamente en el sector de la tribuna norte que da espalda a calle San Martín. "Vinimos el jueves por la tarde a Santiago. A San Martín lo queremos más allá de lo que está pasando. Creo que la gente que no va a la cancha está equivocada. Está perjudicando a la institución y no a quienes hoy son sus directivos. El club pasa un momento complicado y al hincha le duele que se hable de San Martín por los problemas institucionales y no por lo que el equipo hace en la cancha", comentó Pablo.

Los primeros hinchas de San Martín que ingresaron a la tribuna lo hicieron a las 20.45 junto con los primeros trapos. A las 21.40 comenzó a ingresar el grueso de los centenares de hinchas.