PARÍS.- La propuesta de duplicar el tamaño del FMI como parte de una respuesta de amplio alcance a la crisis de deuda europea encontró un rápido rechazo de Estados Unidos y otros países, sepultando la idea por ahora y devolviendo la responsabilidad del problema a Europa.
Los lineamientos del plan, que tenían el apoyo de varias economías en desarrollo, surgieron cuando los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales del Grupo de las 20 mayores economías ricas y emergentes (G-20) iniciaron un encuentro en París para discutir sobre la amenaza para la economía mundial que significa la crisis de deuda europea.
Los ministros se reúnen con vistas a la cumbre de Jefes de Estado y gobierno del que se celebrará a principios de noviembre en Cannes, comenzaron a debatir anoche durante una cena de trabajo en la Cité de l' Architecture (Ciudad de la Arquitectura), dentro del palacio Chaillot, junto a la torre Eiffel.
Una fuente del G-20 dijo que algunas autoridades respaldaron la iniciativa de inyectar unos U$S 350.000 millones al Fondo. Otras opciones en evaluación eran préstamos, vehículos para propósitos especiales y acuerdos de compra de bonos. El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, no tardó en tirar abajo la idea. Los accionistas dominantes del FMI, que incluyen a Estados Unidos, Japón, Alemania y China, concuerdan en que los U$S 380.000 millones en recursos con que cuenta el FMI son suficientes. Canadá y Australia también expresaron su oposición a la idea.
En una nueva muestra de la extrema volatilidad que predomina en los mercados, las Bolsas subieron ayer impulsadas por una expectativa optimista sobre una solución para la crisis de la Eurozona en la Cumbre del G-20 de noviembre. La mejora de los mercados de acciones también encontraron apoyo en mejores datos sobre las ventas minoristas en Estados Unidos durante septiembre y ganancias en importantes compañías como Google.
El índice industrial Dow Jones de la Bolsa de Nueva York cerró con alza de 1,45%, mientras que el Nasdaq, como es habitual en este indicador de las acciones tecnológicas, lo hizo por encima de Wall Street, avanzando un 1,82%. En el Viejo Continente, mientras tanto, la Bolsa de Madrid revirtió la baja inicial debida a la rebaja de calificación de su deuda anunciada el jueves por la agencia Standard & Poor's, y subió un 0,36%.
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, afirmó que Alemania y Francia tiran de la misma cuerda en la búsqueda de una solución a la crisis en la eurozona. "Tenemos una posición conjunta", dijo Schäuble tras un sorpresivo encuentro con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.
"Alemania y Francia estamos decididos a hacer juntos todo lo posible para que las consultas en la eurozona puedan ser un éxito", señaló Schäuble antes de las conversaciones de dos días iniciadas ayer por los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales de los países industrializados y emergentes G-20.
La canciller alemana, Angela Merkel, advirtió que además de resolver la situación de "los bancos en riesgo sistémico", la prioridad sigue siendo "la regulación de los mercados financieros".
Presencia de Boudou
El titular del Palacio de Hacienda, Amado Boudou, arribó ayer a París para participar de una reunión de ministros de Economía y titulares de Bancos Centrales del G-20, orientada a la búsqueda de soluciones para la crisis de deuda que afecta a varios países europeos, y amenaza con provocar una recesión mundial.
El agravamiento de la crisis europea dejó en segundo plano las prioridades de la presidencia francesa de turno del G-20 marcadas por Sarkozy, como la reforma del sistema financiero global y monetario, y trasladó el foco a la necesidad de adoptar medidas urgentes para "estabilizar" la zona euro. (Télam-Reuters-DPA)
Los lineamientos del plan, que tenían el apoyo de varias economías en desarrollo, surgieron cuando los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales del Grupo de las 20 mayores economías ricas y emergentes (G-20) iniciaron un encuentro en París para discutir sobre la amenaza para la economía mundial que significa la crisis de deuda europea.
Los ministros se reúnen con vistas a la cumbre de Jefes de Estado y gobierno del que se celebrará a principios de noviembre en Cannes, comenzaron a debatir anoche durante una cena de trabajo en la Cité de l' Architecture (Ciudad de la Arquitectura), dentro del palacio Chaillot, junto a la torre Eiffel.
Una fuente del G-20 dijo que algunas autoridades respaldaron la iniciativa de inyectar unos U$S 350.000 millones al Fondo. Otras opciones en evaluación eran préstamos, vehículos para propósitos especiales y acuerdos de compra de bonos. El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, no tardó en tirar abajo la idea. Los accionistas dominantes del FMI, que incluyen a Estados Unidos, Japón, Alemania y China, concuerdan en que los U$S 380.000 millones en recursos con que cuenta el FMI son suficientes. Canadá y Australia también expresaron su oposición a la idea.
En una nueva muestra de la extrema volatilidad que predomina en los mercados, las Bolsas subieron ayer impulsadas por una expectativa optimista sobre una solución para la crisis de la Eurozona en la Cumbre del G-20 de noviembre. La mejora de los mercados de acciones también encontraron apoyo en mejores datos sobre las ventas minoristas en Estados Unidos durante septiembre y ganancias en importantes compañías como Google.
El índice industrial Dow Jones de la Bolsa de Nueva York cerró con alza de 1,45%, mientras que el Nasdaq, como es habitual en este indicador de las acciones tecnológicas, lo hizo por encima de Wall Street, avanzando un 1,82%. En el Viejo Continente, mientras tanto, la Bolsa de Madrid revirtió la baja inicial debida a la rebaja de calificación de su deuda anunciada el jueves por la agencia Standard & Poor's, y subió un 0,36%.
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, afirmó que Alemania y Francia tiran de la misma cuerda en la búsqueda de una solución a la crisis en la eurozona. "Tenemos una posición conjunta", dijo Schäuble tras un sorpresivo encuentro con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.
"Alemania y Francia estamos decididos a hacer juntos todo lo posible para que las consultas en la eurozona puedan ser un éxito", señaló Schäuble antes de las conversaciones de dos días iniciadas ayer por los ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales de los países industrializados y emergentes G-20.
La canciller alemana, Angela Merkel, advirtió que además de resolver la situación de "los bancos en riesgo sistémico", la prioridad sigue siendo "la regulación de los mercados financieros".
Presencia de Boudou
El titular del Palacio de Hacienda, Amado Boudou, arribó ayer a París para participar de una reunión de ministros de Economía y titulares de Bancos Centrales del G-20, orientada a la búsqueda de soluciones para la crisis de deuda que afecta a varios países europeos, y amenaza con provocar una recesión mundial.
El agravamiento de la crisis europea dejó en segundo plano las prioridades de la presidencia francesa de turno del G-20 marcadas por Sarkozy, como la reforma del sistema financiero global y monetario, y trasladó el foco a la necesidad de adoptar medidas urgentes para "estabilizar" la zona euro. (Télam-Reuters-DPA)