Caminaban con sus mochilas por las afueras de la terminal de ómnibus. Faltaba casi una hora para que el colectivo en el que viajarían a Buenos Aires llegara a una de las plataformas. Pero cuando vieron a los policías, los dos muchachos comenzaron a correr, llamando la atención de los uniformados. Cuando los alcanzaron, descubrieron que en su equipaje llevaban cuatro kilos de cocaína.
Hubieran pasado por unos pasajeros más, si su conducta no los hubiera delatado. Ayer a las 13, un equipo del Área Investigativa de la seccional 10ª patrullaba por avenida Benjamín Aráoz al 100, cuando vieron a dos jóvenes que corrían hacia el parque 9 de Julio apenas observaron la presencia de los policías.
Una persecución a pie se inició por el interior del parque, y terminó en la esquina de Amadeo Jacques y pasaje Liniers, donde los muchachos fueron detenidos.
Cuando les pidieron que se identificaran, los jóvenes dijeron a la Policía que eran de Orán, Salta, y que tenían 22 y 23 años. Como los policías pensaban que podrían haber realizado algún robo, les requisaron las mochilas. Entre las ropas, cada uno de los muchachos tenía dos paquetes encintados.
Además, en un bolsillo del pantalón tenían dos pasajes de ómnibus con destino a la estación de ómnibus ubicada en el barrio de Liniers, en Buenos Aires. El colectivo debía salir a las 13.45.
La presunción de que los paquetes podrían contener droga, el subcomisario Alejandro Siwecki y el comisario Víctor Lisandro pidieron la colaboración de la Dirección General de Drogas Peligrosas. Cuando estos llegaron, la sospecha se confirmó: había en total cuatro kilos de cocaína y de pasta base ("paco"). El pesaje fue supervisado personalmente por el jefe de la Regional Capital, Antonio Quinteros, y por el titular de la fuerza, Jorge Herminio Racedo.
El juez Federal Mario Racedo ordenó que los salteños queden aprehendidos e incomunicados hasta que los cite a declarar.
Una fuente policial comentó que los jóvenes habrían sido contratados en el norte salteño, y la droga tendría como destino el conurbano bonaerense. "En Buenos Aires, cuando llegaran a la terminal, iban a ser contactados por una persona que los estaría esperando. Al parecer, ellos no conocían la identidad del receptor de la mercadería", explicó la fuente.
Distribución
El envío de droga a través de encomiendas o de personas contratadas es una de las principales formas de distribución en el país, de acuerdo a lo informado por especialistas. En el norte, sobre todo en el límite con Bolivia, se contrata a personas que se ocupan de llevar los estupefacientes a distintos puntos.
La detención de los salteños es un ejemplo de ese modus operandi. En su mayoría, se contrata a personas de bajo nivel económico, a quienes les pagan unos $ 500 más los pasajes para realizar el viaje. Los encomenderos, en general, no conocen el destino ni el origen de los paquetes.
Hubieran pasado por unos pasajeros más, si su conducta no los hubiera delatado. Ayer a las 13, un equipo del Área Investigativa de la seccional 10ª patrullaba por avenida Benjamín Aráoz al 100, cuando vieron a dos jóvenes que corrían hacia el parque 9 de Julio apenas observaron la presencia de los policías.
Una persecución a pie se inició por el interior del parque, y terminó en la esquina de Amadeo Jacques y pasaje Liniers, donde los muchachos fueron detenidos.
Cuando les pidieron que se identificaran, los jóvenes dijeron a la Policía que eran de Orán, Salta, y que tenían 22 y 23 años. Como los policías pensaban que podrían haber realizado algún robo, les requisaron las mochilas. Entre las ropas, cada uno de los muchachos tenía dos paquetes encintados.
Además, en un bolsillo del pantalón tenían dos pasajes de ómnibus con destino a la estación de ómnibus ubicada en el barrio de Liniers, en Buenos Aires. El colectivo debía salir a las 13.45.
La presunción de que los paquetes podrían contener droga, el subcomisario Alejandro Siwecki y el comisario Víctor Lisandro pidieron la colaboración de la Dirección General de Drogas Peligrosas. Cuando estos llegaron, la sospecha se confirmó: había en total cuatro kilos de cocaína y de pasta base ("paco"). El pesaje fue supervisado personalmente por el jefe de la Regional Capital, Antonio Quinteros, y por el titular de la fuerza, Jorge Herminio Racedo.
El juez Federal Mario Racedo ordenó que los salteños queden aprehendidos e incomunicados hasta que los cite a declarar.
Una fuente policial comentó que los jóvenes habrían sido contratados en el norte salteño, y la droga tendría como destino el conurbano bonaerense. "En Buenos Aires, cuando llegaran a la terminal, iban a ser contactados por una persona que los estaría esperando. Al parecer, ellos no conocían la identidad del receptor de la mercadería", explicó la fuente.
Distribución
El envío de droga a través de encomiendas o de personas contratadas es una de las principales formas de distribución en el país, de acuerdo a lo informado por especialistas. En el norte, sobre todo en el límite con Bolivia, se contrata a personas que se ocupan de llevar los estupefacientes a distintos puntos.
La detención de los salteños es un ejemplo de ese modus operandi. En su mayoría, se contrata a personas de bajo nivel económico, a quienes les pagan unos $ 500 más los pasajes para realizar el viaje. Los encomenderos, en general, no conocen el destino ni el origen de los paquetes.