Gustavo Balvorín es un guerrero con muchas batallas sobre sus espaldas. Por eso se agranda en las paradas complicadas. Esa fue una de las razones por las que el técnico, Pedro Monzón, volvió a darle una chance. El delantero puede transformarse en el as de espadas de San Martín, que esta noche visitará a Central Córdoba, en Santiago del Estero.
"Estar nuevamente entre los concentrados ya es algo muy bueno para mí. Voy a tratar de aportar lo mío para que el equipo tenga el funcionamiento que el técnico espera de nosotros", señaló el atacante, que tendrá la chance de volver a la titularidad en uno de los duelos con mayor tradición del fútbol de la región.
Balvorín es consciente de que cuando decidió pegar la vuelta luego de tantos años fuera de la provincia, anhelaba otro presente. "Soy profesional y no me quejo. Más allá de que las cosas no estén saliendo como uno quisiera, sigo manteniendo las ganas de entrenarme cada día más para responderles a las personas que creyeron en mí. El compromiso de este plantel es revertir lo antes posible este pasar complicado que estamos viviendo. Para que se dé sería lindo volvernos de Santiago con los tres puntos que tanto necesitamos", dijo el jugador, que formará la dupla ofensiva con Gustavo Ibáñez.
Balvorín no es un deportista que le busque excusas a los flojos rendimientos dentro del campo de juego, pero reconoce que no haber realizado la pretemporada le jugó en contra. "Uno que hace tantos años está en esta profesión sabe lo importantes que son esos 15 días de pretemporada. Es la base para el resto del torneo. Pero, por suerte estoy recuperando de a poco mi mejor condición física y ojalá no tenga más lesiones, que fue lo que me impidió estar a pleno. Espero que hoy podamos ganar", se esperanzó el atacante.
"El partido de esta noche será complicado, porque los santiagueños te hacen sentir la presión. Me acuerdo que jugando para Ñuñorco, a los partidos se los vivía con una tensión extrema", finalizó Balvorín.