Si a usted le robaron un estéreo nuevo, con todos los chiches, por el que pagó unos $ 800, el ladrón lo revenderá a no más de $ 100. Y, si le arrebataron un celular de alta gama, valuado en unos $ 1.500, el asaltante lo colocará en el mercado negro por menos del 30 %. Esos son los precios que se manejan en el rubro de dos de los objetos más robados en las calles de Tucumán.
Para contrarrestar este comercio ilegal, ayer se realizaron dos procedimientos al azar en locales de la capital, del que participaron la Policía provincial, Policía Federal, Gendarmería Nacional y varios organismos de fiscalización de la Municipalidad, de la Provincia y de la Nación.
"Los dos negocios inspeccionados fueron clausurados, y se secuestró la mercadería que estaba en situación irregular. Eso no significa que haya sido robada; los propietarios tienen 72 horas para justificar la tenencia y la procedencia en la Dirección de Comercio", le dijo a LA GACETA el subjefe de Policía, comisario general Luis Pedraza.
Los operativos realizados ayer forman parte del plan denominado "Campaña integral de legalidad comercial", y son coordinados por el Ministerio de Seguridad de la Provincia. "Montamos los procedimientos a los efectos de sostener un bloqueo sistemático de la mercadería irregular", indicó Pedraza, quien estuvo a cargo del operativo. También participaron empleados de la Dirección de Ingresos Municipales (DIM); de la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental (Dipsa); de Comercio Interior; de la Dirección General de Rentas; de la Secretaría de Trabajo; de AFIP; de Aduana.
El primer local inspeccionado está situado a pocas cuadras del penal de Villa Urquiza, y se dedica a la venta de estéreos para automóviles. Allí, fueron secuestrados 23 equipos que estaban en situación irregular, ya que los dueños no tenían todos los papeles en regla. Además, Dipsa clausuró el local, explicaron fuentes oficiales, pues había inconvenientes con los permisos.
En los estantes
Luego, los casi 50 uniformados e inspectores que participaron del operativo se trasladaron hacia un local de venta de telefonía celular situado en pleno centro. Allí, ante la mirada de decenas de peatones, comenzaron a revisar los estantes del negocio y a cotejar los aparatos con los documentos que tenía el dueño. En total, se incautaron de 37 equipos nuevos y de 17 usados. Este comercio también fue clausurado, indicó Pedraza, por presunta infracción a la Ley de Comercio.
En los últimos meses, las fuerzas de seguridad que operan en la provincia habían realizado procedimientos de estas características en desarmaderos, corralones y otros negocios donde pueden recaer objetos robados. Los operativos concretados ayer están vinculados con estas tareas, señaló Pedraza. "Se trata de dos rubros que preocupan, porque se deben sacar de circulación y desactivar la venta de elementos de procedencia dudosa", remarcó. Además, insistió con que todavía no hay pruebas de que los elementos secuestrados hayan sido sustraídos y revendidos. "Esta es una de las tareas que se realizan desde la fuerza, a diario, procurando contrarrestar y prevenir el delito", expresó.
Los botines
Además, el comisario Pedraza remarcó que si las personas no compraran objetos robados, los ladrones no tendrían dónde ubicar cada botín que obtienen en las calles. "Los ciudadanos deben pedir la factura correspondiente, el certificado de garantía y todo lo que indique que se trata de una transacción legal. Con lo que estamos haciendo, buscamos desalentar cualquier tipo de actividad delictiva que derive en una comercialización clandestina", resaltó. Y destacó que el mercado negro es un círculo que tiene varios eslabones. "Para que esos bienes lleguen a ser comercializados, alguien los tiene que sustraer. En los operativos de hoy (por ayer), quizás no se trate de elementos sustraídos, pero sí es mercadería irregular. Esas son cosas que también se deben tener en cuenta a la hora de realizar una compra", indicó.
Para contrarrestar este comercio ilegal, ayer se realizaron dos procedimientos al azar en locales de la capital, del que participaron la Policía provincial, Policía Federal, Gendarmería Nacional y varios organismos de fiscalización de la Municipalidad, de la Provincia y de la Nación.
"Los dos negocios inspeccionados fueron clausurados, y se secuestró la mercadería que estaba en situación irregular. Eso no significa que haya sido robada; los propietarios tienen 72 horas para justificar la tenencia y la procedencia en la Dirección de Comercio", le dijo a LA GACETA el subjefe de Policía, comisario general Luis Pedraza.
Los operativos realizados ayer forman parte del plan denominado "Campaña integral de legalidad comercial", y son coordinados por el Ministerio de Seguridad de la Provincia. "Montamos los procedimientos a los efectos de sostener un bloqueo sistemático de la mercadería irregular", indicó Pedraza, quien estuvo a cargo del operativo. También participaron empleados de la Dirección de Ingresos Municipales (DIM); de la Dirección de Producción y Saneamiento Ambiental (Dipsa); de Comercio Interior; de la Dirección General de Rentas; de la Secretaría de Trabajo; de AFIP; de Aduana.
El primer local inspeccionado está situado a pocas cuadras del penal de Villa Urquiza, y se dedica a la venta de estéreos para automóviles. Allí, fueron secuestrados 23 equipos que estaban en situación irregular, ya que los dueños no tenían todos los papeles en regla. Además, Dipsa clausuró el local, explicaron fuentes oficiales, pues había inconvenientes con los permisos.
En los estantes
Luego, los casi 50 uniformados e inspectores que participaron del operativo se trasladaron hacia un local de venta de telefonía celular situado en pleno centro. Allí, ante la mirada de decenas de peatones, comenzaron a revisar los estantes del negocio y a cotejar los aparatos con los documentos que tenía el dueño. En total, se incautaron de 37 equipos nuevos y de 17 usados. Este comercio también fue clausurado, indicó Pedraza, por presunta infracción a la Ley de Comercio.
En los últimos meses, las fuerzas de seguridad que operan en la provincia habían realizado procedimientos de estas características en desarmaderos, corralones y otros negocios donde pueden recaer objetos robados. Los operativos concretados ayer están vinculados con estas tareas, señaló Pedraza. "Se trata de dos rubros que preocupan, porque se deben sacar de circulación y desactivar la venta de elementos de procedencia dudosa", remarcó. Además, insistió con que todavía no hay pruebas de que los elementos secuestrados hayan sido sustraídos y revendidos. "Esta es una de las tareas que se realizan desde la fuerza, a diario, procurando contrarrestar y prevenir el delito", expresó.
Los botines
Además, el comisario Pedraza remarcó que si las personas no compraran objetos robados, los ladrones no tendrían dónde ubicar cada botín que obtienen en las calles. "Los ciudadanos deben pedir la factura correspondiente, el certificado de garantía y todo lo que indique que se trata de una transacción legal. Con lo que estamos haciendo, buscamos desalentar cualquier tipo de actividad delictiva que derive en una comercialización clandestina", resaltó. Y destacó que el mercado negro es un círculo que tiene varios eslabones. "Para que esos bienes lleguen a ser comercializados, alguien los tiene que sustraer. En los operativos de hoy (por ayer), quizás no se trate de elementos sustraídos, pero sí es mercadería irregular. Esas son cosas que también se deben tener en cuenta a la hora de realizar una compra", indicó.