Son 242 policías que esperan la decisión final del gobernador José Alperovich. Desde la fuerza, afirmaron que era una resolución que estaba demorada, por lo que nadie se sorprenderá de su situación. Según informaron fuentes policiales, el jefe de Policía, Jorge Herminio Racedo, elevó la nómina de los oficiales, suboficiales y personal de menor rango que deberían pasar a retiro en los próximos días.
"Son empleados policiales que cumplieron sus años de servicio o que ya tienen edad para jubilarse", explicó Racedo a LA GACETA, quien elaboró la nómina de policías junto al subjefe de la fuerza, Luis Osvaldo Pedraza.
La cúpula policial explicó que esta era una de las deudas pendientes de la actual conducción, que asumió en mayo de este año, luego que un conflicto salarial produjera la salida de Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, hasta entonces jefes de la Policía.
La agenda provincial postergó la elaboración de la nómina, ya que las autoridades de la Policía, según afirmaron ellos mismos, tuvieron que abocarse a la organización de la seguridad de la visita de la presidenta Cristina Fernández, y luego las elecciones de las primarias abiertas nacionales del 14 de agosto, y dos semanas después los comicios provinciales.
Luego de estos acontecimientos, Racedo y Pedraza analizaron cada uno de los nombres que están en condición de ser pasados a retiro. Luego, presentaron el listado al ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, que tendrá la última palabra junto al gobernador. Según expresó una alta fuente policial, se espera que la firma del decreto se realice mañana.
Por la cantidad de policías que dejarán de pertenecer de manera activa a la fuerza, es una de las purgas más importantes de los últimos años. En mayo, por la designación de Racedo y Pedraza, pasaron a retiro nueve comisarios generales, ya que no podían ser subordinados de Pedraza, quien llegó al cargo con la jerarquía de comisario mayor.
"Todos los casos que se encuentran en la nómina elaborada tienen que ver con el cumplimiento de los requisitos para pasar a retiro, y son oficiales y subalternos. El ministro debe resolver si es así, o excluye a alguno", explicó Racedo.
Una vez que el gobernador firme el decreto, se notificará personalmente a cada uno de los 242 policías. La cantidad no es menor, si se tiene en cuenta que cada comisaría de la capital, para tomar como referencia, tiene en promedio 70 efectivos.
Para la Policía, esta será una oportunidad también para renovar el personal, sobre todo teniendo en cuenta que Racedo apostó su gestión a los patrullajes en las calles, para lo que requiere un personal más joven y con una mejor preparación física.
Por un proceso
En una presentación realizada por aparte del pase a retiro, el jefe de Policía también solicitó que se considere dejar fuera de la fuerza a un oficial que se encuentra comprometido en una causa judicial, aunque no trascendió el nombre ni el hecho en el que se encuentra involucrado.
Para elaborar la nómina, Racedo y Pedraza trabajaron junto al Departamento Personal, analizando cada caso para evitar inconvenientes.
En anteriores retiros hubo quienes recurrieron a la Justicia para evitar el desplazamiento, ya que consideraban que no habían cumplido aún con los años que exige la Ley para ser reemplazados, aunque se considera que, como era una decisión demorada, no habría cuestionamientos de parte de los policías contemplados en esta situación.
"Son empleados policiales que cumplieron sus años de servicio o que ya tienen edad para jubilarse", explicó Racedo a LA GACETA, quien elaboró la nómina de policías junto al subjefe de la fuerza, Luis Osvaldo Pedraza.
La cúpula policial explicó que esta era una de las deudas pendientes de la actual conducción, que asumió en mayo de este año, luego que un conflicto salarial produjera la salida de Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, hasta entonces jefes de la Policía.
La agenda provincial postergó la elaboración de la nómina, ya que las autoridades de la Policía, según afirmaron ellos mismos, tuvieron que abocarse a la organización de la seguridad de la visita de la presidenta Cristina Fernández, y luego las elecciones de las primarias abiertas nacionales del 14 de agosto, y dos semanas después los comicios provinciales.
Luego de estos acontecimientos, Racedo y Pedraza analizaron cada uno de los nombres que están en condición de ser pasados a retiro. Luego, presentaron el listado al ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, que tendrá la última palabra junto al gobernador. Según expresó una alta fuente policial, se espera que la firma del decreto se realice mañana.
Por la cantidad de policías que dejarán de pertenecer de manera activa a la fuerza, es una de las purgas más importantes de los últimos años. En mayo, por la designación de Racedo y Pedraza, pasaron a retiro nueve comisarios generales, ya que no podían ser subordinados de Pedraza, quien llegó al cargo con la jerarquía de comisario mayor.
"Todos los casos que se encuentran en la nómina elaborada tienen que ver con el cumplimiento de los requisitos para pasar a retiro, y son oficiales y subalternos. El ministro debe resolver si es así, o excluye a alguno", explicó Racedo.
Una vez que el gobernador firme el decreto, se notificará personalmente a cada uno de los 242 policías. La cantidad no es menor, si se tiene en cuenta que cada comisaría de la capital, para tomar como referencia, tiene en promedio 70 efectivos.
Para la Policía, esta será una oportunidad también para renovar el personal, sobre todo teniendo en cuenta que Racedo apostó su gestión a los patrullajes en las calles, para lo que requiere un personal más joven y con una mejor preparación física.
Por un proceso
En una presentación realizada por aparte del pase a retiro, el jefe de Policía también solicitó que se considere dejar fuera de la fuerza a un oficial que se encuentra comprometido en una causa judicial, aunque no trascendió el nombre ni el hecho en el que se encuentra involucrado.
Para elaborar la nómina, Racedo y Pedraza trabajaron junto al Departamento Personal, analizando cada caso para evitar inconvenientes.
En anteriores retiros hubo quienes recurrieron a la Justicia para evitar el desplazamiento, ya que consideraban que no habían cumplido aún con los años que exige la Ley para ser reemplazados, aunque se considera que, como era una decisión demorada, no habría cuestionamientos de parte de los policías contemplados en esta situación.