Luego de una semana llena de nerviosismo e incertidumbre, los 1.800 empleados de Alpargatas, a los que la empresa les adelantó siete días de vacaciones, retornaron hoy a sus puestos de trabajo en la planta ubicada en la localidad de Aguilares. Según se adelantó, la fábrica no tendría planeado concretar medidas similares, al menos, hasta fin de año.
La firma, que produce zapatillas Topper, había licenciado a todo su personal el lunes 3 de octubre con el objetivo de equilibrar la producción y evitar un exceso de stock a fin de año, debido a la fuerte baja de las ventas del producto. La medida, que no afectó el salario de los empleados, se aplicó también en las plantas que la firma posee en Catamarca, San Luis, La Pampa, Corrientes y Buenos Aires. LA GACETA ©