El Foto Club Concepción (FCC) está de fiesta. Este año cumplió las bodas de oro de su fundación y ayer sus miembros celebraron el acontecimiento con un acto que se llevó a cabo en el Centro Cultural "Nilo González".
En la ocasión se entregaron los premios a los ganadores del Primer Salón Nacional Virtual que organizó la institución. También recibieron reconocimientos los socios fundadores Omar Argañaraz, Cándido Sáez, Julio Almirón y Emilio Carrier. Por otro lado, se descubrió una placa con el nombre de los presidentes que pasaron por la entidad.
La intendencia de "La Perla del Sur" resolvió entregar los premios Libertad a Omar Argañaraz y a su hijo Mario (AFAF), en mérito a los numerosos premios cosechados este año a nivel nacional e internacional. Una distinción especial por parte del FCC se otorgó al fotógrafo internacional Luis Franke (EFAF-EFIAP/b-MSPA), en reconocimiento a su destacada trayectoria como artista fotógrafo.
La celebración fue declarada de interés municipal. Asistieron además el intendente Osvaldo Morelli; el titular de la Federación Argentina de Fotografía (FAF), Javier Castelo; representantes de distintos fotos clubes del país e invitados especiales.
El titular del FCC, Sergio Juárez, apuntó que las bodas de oro cristalizan el aporte de varias generaciones de amantes de la fotografía. "Ellos le dieron vida e hicieron trascender a la institución, que es un orgullo para la ciudad", enfatizó.
A lo largo de 50 años el FCC cosechó cientos premios en salones nacionales e internacionales. Fue creado con el objetivo principal de fomentar y estimular la fotografía como arte. En la actualidad es la única entidad de este tipo en el norte argentino. El que impulsó la idea fue Cándido Sáez, uno de los primeros artistas fotógrafos que tuvo "La Perla del Sur".
Todos los años el FCC dicta cursos de fotografía para la formación de nuevos aficionados. También organiza exposiciones individuales y colectivas en toda la provincia y participa en actividades culturales del medio. En "La Perla del Sur" cuenta con un amplio edificio propio, construido con el esfuerzo de todos los socios a lo largo de varios años.